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<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://gonzalezcarlos.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>Realidad y derechos humanos</title><description>Carlos Gonz&#xE1;lez-Palacios&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;M&#xE1;ster en Derecho (Universidad de Evry-Francia) Mag&#xED;ster en DDHH y Educaci&#xF3;n para la Paz (Universidad Nacional de Costa Rica) y candidato a Doctor (Universidad de Paris)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Docente del departamento de derecho p&#xFA;blico de la Universidad de Paris-Nanterre, es investigador cient&#xED;fico del CREDOF&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gestor de proyectos socio-culturales para personas con habilidades mentales especiales, desde el 2003 es director en la ONG EEDF (de 32000 miembros) llevando con &#xE9;xito m&#xE1;s de 35 proyectos de gran escala destinados a este p&#xFA;blico. Pionero en proyectos internacionales de este tipo en Per&#xFA; (2006, 2013) y Costa Rica (2008)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conferencista internacional (Bielorrusia, Unesco, Senado franc&#xE9;s) es autor del libro "Derecho consuetudinario frente al derecho nacional" sobre el conflicto jur&#xED;dico-cultural en las islas del lago Titicaca, y co-editor de las actas del coloquio de Lima "Democracia y Estado de derecho"</description><link>https://gonzalezcarlos.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>Algunos desaf&#xED;os en materia de investigaci&#xF3;n acad&#xE9;mica en el Per&#xFA;</title><link>https://gonzalezcarlos.blogia.com/2015/061001-algunos-desafios-en-materia-de-investigacion-academica-en-el-peru.php</link><guid isPermaLink="true">https://gonzalezcarlos.blogia.com/2015/061001-algunos-desafios-en-materia-de-investigacion-academica-en-el-peru.php</guid><description><![CDATA[<p>El ser humano tiene la estupenda capacidad de comprender razones, incluso abstractas, que lo llevan a tomar decisiones en base a un an&aacute;lisis situacional. Poco importa en un primer momento si dicho an&aacute;lisis lleva a los resultados esperados, puesto que el elemento interesante para la humanidad radica ya en el solo hecho de poseer dicha capacidad de utilizar la raz&oacute;n antes de actuar. Este axioma resume lo que el filosofo franc&eacute;s Ren&eacute; Descartes imaginaba en el siglo XVII a trav&eacute;s de su c&eacute;lebre exclamaci&oacute;n: &ldquo;pienso luego existo&rdquo;<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/cgonzales/Mis%20documentos/Downloads/Articulo%20-%20Retos%20del%20conocimiento%20y%20el%20desarrollo%20en%20el%20presente%20siglo.docx#_ftn1">[1]</a>.</p> <p>El escalaf&oacute;n superior al razonamiento humano, consiste en que dicho razonamiento conlleve a los resultados esperados, y para ello se requiere poseer una serie de conocimientos que permitan que la persona tome sus decisiones en base a la mejor de las opciones presentes en su base de conocimientos. Con ello se resalta que para toda persona es importante adquirir una serie de conocimientos para desenvolverse en la vida. Ello concierne el hecho de conocer aspectos generales de la cotidianidad con el fin de desarrollarse de forma aut&oacute;noma en sociedad, pero concierne sobre todo el hecho de especializarse en el conocimiento de una materia en particular, fruto de la cual la persona crear&aacute; su profesi&oacute;n. A partir de all&iacute; se entiende la relaci&oacute;n que existe entre conocimiento y poder. Por ejemplo, si un individuo conoce de reparaci&oacute;n de autom&oacute;viles, &eacute;ste tiene el poder de reparar su veh&iacute;culo sin acudir a otro individuo que se desempe&ntilde;e como mec&aacute;nico (lo cual transforma al primero en alguien aut&oacute;nomo con respecto al segundo). Pero si adem&aacute;s, el primer individuo puede reparar tambi&eacute;n el auto de sus vecinos ello le generar&iacute;a recursos de dinero aumentando su poder material y su poder social. Del mismo modo, y a otra escala, si gracias a la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica, un Estado ha llegado a dominar el conocimiento sobre una materia (nuclear, qu&iacute;mica, econ&oacute;mica, administrativa, etc.) este va a transformarse en un ente m&aacute;s competitivo que sus pares. Tal situaci&oacute;n solo se ve revertida cuando aquellos que no pose&iacute;an ese conocimiento llegan a obtenerlo y se sirven de este. Es por tal raz&oacute;n que los Estados con modelos m&aacute;s exitosos invierten cuantiosas cantidades de dinero en el desarrollo de programas de investigaci&oacute;n (espacial, agr&iacute;cola, biol&oacute;gica, etc.), teniendo como objetivo el desarrollo estrat&eacute;gico de su pa&iacute;s.</p> <p>Aunque nada este declarado como tal, desde la revoluci&oacute;n industrial en el siglo XIX, los distintos pa&iacute;ses del mundo compiten mutuamente para innovar y hacer que dicha innovaci&oacute;n repercuta a su favor desde el punto de vista geoestrat&eacute;gico. As&iacute; por ejemplo, un pa&iacute;s productor de materias primas queda muchas veces rezagado desde el punto de vista econ&oacute;mico y geopol&iacute;tico frente a otro que desarrolla una industria de transformaci&oacute;n de materias primas. Y a su vez el Estado industrial se ve sobrepasado por aquel vecino que gracias a la innovaci&oacute;n llega a desarrollar el dise&ntilde;o de una tecnolog&iacute;a de punta.</p> <p>Ello implica que la estrategia para el desarrollo de capacidades no deber&iacute;a radicar &uacute;nicamente en el almacenamiento pasivo de conocimientos, sino que adem&aacute;s deber&iacute;a trabajarse en el aspecto de innovaci&oacute;n del conocimiento: he all&iacute; el primer desaf&iacute;o.</p> <p><strong>1. El <strong>desaf&iacute;o</strong> en materia de innovaci&oacute;n del conocimiento</strong></p> <p>Diversos son los espacios, los pa&iacute;ses y las instituciones en los cuales se considera que brindar educaci&oacute;n consiste en compilar gran cantidad de conocimiento y transmitir algunos de estos elementos a quien es novato en el tema . Ello tiene como virtud por un lado multiplicar el n&uacute;mero de personas que tengan conocimiento sobre un cierto tema y por otro lado perpetuar dicho conocimiento en el tiempo, ya que las generaciones succesivas se transmiten un conocimiento que con el tiempo se torna anacr&oacute;nico. Proceder &uacute;nicamente de esa forma es grave para un pa&iacute;s ya que se producen profesionales con conocimientos similares, sin posibilidad para que alguno destaque frente a los dem&aacute;s, lo cual provoca una competencia innecesaria entre personas con el mismo conocimiento y una sobre oferta laboral de individuos con los mismas caracter&iacute;sticas profesionales.</p> <p>Un modelo mucho m&aacute;s eficiente ser&iacute;a aquel que aproveche la compilaci&oacute;n del conocimiento sobre una materia, en primer lugar para entender los fundamentos de la materia, pero en segundo lugar para mejorar la calidad de dicho saber: es en este punto que radica la innovaci&oacute;n. No obstante para proponer la mejora del conocimiento inicial se requiere de capacidad cr&iacute;tica y por sobre todo, de rigor en la sustentaci&oacute;n de la cr&iacute;tica. Es a partir de este punto que hablar&iacute;amos de innovaci&oacute;n cient&iacute;fica.</p><p>Optar por la innovaci&oacute;n significa renunciar a una actitud pasiva de quien solo recopila informaci&oacute;n creada por un tercero, en lugar de ello se busca adherir a un sistema en el cual, luego de una etapa de formaci&oacute;n sobre el saber b&aacute;sico, el especialista se entrene a construir y consolidar su esp&iacute;ritu cr&iacute;tico, para lograr, m&aacute;s all&aacute; de su opini&oacute;n subjetiva, fundamentar argumentos que resistan a ex&aacute;menes de refutabilidad. Todo esto con miras contribuir solidamente a la construcci&oacute;n de opciones que mejoren aquello que presenta posibilidades de perfeccionamiento.</p> <p>En cuanto a la innovaci&oacute;n, cuya piedra angular es la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica, se cree erradamente que ella concierne m&aacute;s al campo de las ciencias exactas como por ejemplo la biolog&iacute;a o la medicina. No obstante la innovaci&oacute;n y la investigaci&oacute;n conciernen tambi&eacute;n a campos sumamente estrat&eacute;gicos como son las ciencias econ&oacute;micas, jur&iacute;dicas o pol&iacute;ticas. As&iacute; por ejemplo, los trabajos de investigaci&oacute;n cient&iacute;fica de Amartya Sen revolucionan la econom&iacute;a por cuanto demuestran la intr&iacute;nseca relaci&oacute;n entre pobreza y libertades individuales<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/cgonzales/Mis%20documentos/Downloads/Articulo%20-%20Retos%20del%20conocimiento%20y%20el%20desarrollo%20en%20el%20presente%20siglo.docx#_ftn2">[2]</a>. Del mismo modo, es gracias al trabajo de investigadores juristas como Georg Jellinek o&nbsp; Hans Kelsen que se construyen los pilares del orden institucional<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/cgonzales/Mis%20documentos/Downloads/Articulo%20-%20Retos%20del%20conocimiento%20y%20el%20desarrollo%20en%20el%20presente%20siglo.docx#_ftn3">[3]</a> que hoy se conoce en todo el mundo occidental, incluido el Per&uacute;.</p> <p>Por tales motivos se debe afirmar que la innovaci&oacute;n del conocimiento por v&iacute;a de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica en ciencias exactas pero tambi&eacute;n sociales y humanas, es una condici&oacute;n <em>sine qua non</em> para el desarrollo nacional, ya que el reto del Per&uacute; consiste en generar respuestas propias para resolver sus problemas, sin necesidad de importar esquemas preestablecidos de realidades distintas a la nacional. Ello demuestra la imperiosa necesidad para el inter&eacute;s nacional de fomentar la creaci&oacute;n de espacios acad&eacute;micos donde se generen propuestas objetivas y sustentadas desde una perspectiva atenta a las particularidades del Per&uacute;.</p> <p><strong>2. El desaf&iacute;o en materia de acceso al conocimiento de calidad</strong></p> <p>Hemos visto l&iacute;neas arriba que cuando se toma una decisi&oacute;n se apela al conocimiento para optar por alguna de las soluciones posibles. A escala de un individuo ello puede implicar desarrollar un proyecto personal, a escala de un Estado ello puede concernir el implemento de una pol&iacute;tica p&uacute;blica. En ese sentido, si aquel que debe decidir posee un conocimiento capaz de llevarlo &uacute;nicamente a la opci&oacute;n &ldquo;A&rdquo; entonces la decisi&oacute;n ser&aacute; simple pero limitada y riesgosa. Sin embargo, otro es el problema cuando una persona es poseedora de conocimientos que lo lleven a dudar entre una opci&oacute;n &ldquo;A&rdquo;, &ldquo;B&rdquo; y &ldquo;C&rdquo;, ya que en ese supuesto la persona debe aplicar inexorablemente una variable de ponderaci&oacute;n con la finalidad de tomar la mejor decisi&oacute;n. Ello significa que para tomar la mejor decisi&oacute;n no se requiere solamente una variedad de conocimientos sino tambi&eacute;n que dichos conocimientos sean de calidad con el fin de poder sustentarlos y ponderarlos en base a criterios s&oacute;lidos.</p> <p>La calidad del conocimiento debe estar orientada a utilizar indicadores para lograr los mejores resultados, tal vez poco conocidos en el medio extra-acad&eacute;mico, pero que resultan fundamentales para legitimar el saber cient&iacute;fico. As&iacute; por ejemplo para que un conocimiento pueda ser de calidad, &eacute;ste debe haberse sometido a un proceso de verificaci&oacute;n de datos lo cual le brinda objetividad desde el punto de vista cient&iacute;fico, ya que se descarta la experiencia sensible (valida solo para quien la experimenta individualmente y &uacute;nicamente de forma moment&aacute;nea). Del mismo modo para que el conocimiento sea de calidad &eacute;ste debe de seguir una progresi&oacute;n bajo un esquema organizacional capaz de descartar las ideas menos &uacute;tiles o incluso contra-productivas, para resaltar aquello que es importante dentro del tema, idea o teor&iacute;a que compongan ese conocimiento.</p> <p>El desarrollo nacional radica en una sucesi&oacute;n de decisiones presentes y futuras que los gerentes y autoridades est&aacute;n tomando y deber&aacute;n tomar, no obstante es l&oacute;gico deducir que las mejores decisiones van a provenir de aquellos que posean el mayor conocimiento con la mejor calidad posible, es decir un conocimiento verificado (y por ello a prueba de cuestionamientos), es decir un conocimiento sistematizado (y por ende productivo y eficaz).</p> <p><strong>3. El <strong>desaf&iacute;o</strong> en materia de difusi&oacute;n del conocimiento </strong></p> <p>La difusi&oacute;n que concierne al &uacute;ltimo se debe tener en cuenta, no es reto de menor importancia en cuanto a desarrollo nacional, ya que el conocimiento, aunque fuese innovador y de calidad, no tendr&iacute;a ninguna utilidad si no existe capacidad de circulaci&oacute;n. Es decir si se presentan situaciones en las cuales aquel que posee el conocimiento no quiere transmitirlo, o tambi&eacute;n si aquellos que requieren del conocimiento no tienen la capacidad para adquirirlo. Esta ser&iacute;a una causal de exclusi&oacute;n social por cuanto se genera una diferencia entre los que tienen la informaci&oacute;n y los que no la tienen, lo cual no contribuye a un desarrollo nacional para todos sino solo para algunos. De all&iacute; adviene una necesidad imperiosa que consiste en que los centros de estudio e investigaci&oacute;n del Per&uacute;, tanto p&uacute;blicos como privados, incentiven la producci&oacute;n editorial (publiquen) y el debate acad&eacute;mico (organicen coloquios). Pero tambi&eacute;n que se logre mejorar el acceso hacia los entes acad&eacute;micos p&uacute;blicos que son quienes difunden el conocimiento y desarrollan el saber a costos m&aacute;s razonables.</p> <p>Sin embargo, el trabajo de difusi&oacute;n ser&iacute;a solo parcial si se limita el campo de acci&oacute;n solo al c&iacute;rculo acad&eacute;mico y no se toma en cuenta a la ciudadan&iacute;a en general. De all&iacute; el inter&eacute;s que las familias cumplan, como indica el art&iacute;culo 13&deg; de la Constituci&oacute;n, con el rol social de educar a los hijos, <em>a fortiori</em> si se trata de transmitir conocimientos que perpet&uacute;en los saberes ancestrales. Del mismo modo, all&iacute; radica tambi&eacute;n el inter&eacute;s que los medios de comunicaci&oacute;n asuman, como estipula el art&iacute;culo 14&deg; de la Constituci&oacute;n, una funci&oacute;n social que consiste en colaborar con el Estado en la misi&oacute;n de educaci&oacute;n y de formaci&oacute;n. En ese sentido queda claro, que para sumir el reto de la difusi&oacute;n del conocimiento en un pa&iacute;s con nuestras particularidades geogr&aacute;ficas, la tecnolog&iacute;a (es decir los medios audiovisuales e internet) se puede convertir en un aliado potencial siempre y cuando quien tenga en mano dicha herramienta sepa manejarla de forma adecuada para llegar al saber, sorteando las diversas trampas y m&uacute;ltiples errores que pululan por la red y que rinden impuro al conocimiento.</p> <div><span style="font-size: x-small; color: #0000ff;">El cuerpo de estas reflexiones ha sido efectuado en el marco de un estudio con el Centro de Altos Estudios Nacionales (CAEN-EPG).</span><br /> <hr width="33%" size="1" /><div><h1><span style="font-family: &rsquo;book antiqua&rsquo;, palatino; font-size: x-small;"><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/cgonzales/Mis%20documentos/Downloads/Articulo%20-%20Retos%20del%20conocimiento%20y%20el%20desarrollo%20en%20el%20presente%20siglo.docx#_ftnref1">[1]</a> DESCARTES Ren&eacute;, <em>Discours de la m&eacute;thode : Pour bien conduire sa raison, et chercher la v&eacute;rit&eacute; dans les sciences</em>, Paris, Flammarion, 2000.</span></h1></div> <div><p><span style="font-family: &rsquo;book antiqua&rsquo;, palatino; font-size: x-small;"><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/cgonzales/Mis%20documentos/Downloads/Articulo%20-%20Retos%20del%20conocimiento%20y%20el%20desarrollo%20en%20el%20presente%20siglo.docx#_ftnref2">[2]</a> SEN Amartya, <em>Development as freedom</em>, Oxford, Oxford University Press, 2001.</span></p></div> <div><p><span style="font-family: &rsquo;book antiqua&rsquo;, palatino; font-size: x-small;"><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/cgonzales/Mis%20documentos/Downloads/Articulo%20-%20Retos%20del%20conocimiento%20y%20el%20desarrollo%20en%20el%20presente%20siglo.docx#_ftnref3">[3]</a> JELLINEK Georg, <em>Teor&iacute;a general del Estado</em>, Montevideo, B de F Ltda., 2005; KELSEN Hans, <em>General Theory of Law and State,</em> Harvard University Press, Cambridge, 1945.</span></p></div></div>]]></description><pubDate>Wed, 10 Jun 2015 15:36:00 +0000</pubDate></item><item><title>El reto de constituir una ciudadan&#xED;a pluricultural para desarrollar los derechos sociales</title><link>https://gonzalezcarlos.blogia.com/2014/120801-el-reto-de-constituir-una-ciudadania-pluricultural-para-desarrollar-los-derechos-sociales.php</link><guid isPermaLink="true">https://gonzalezcarlos.blogia.com/2014/120801-el-reto-de-constituir-una-ciudadania-pluricultural-para-desarrollar-los-derechos-sociales.php</guid><description><![CDATA[<p><em>La formaci&oacute;n de una uni&oacute;n social, como estructura que rinde efectivas las solidaridades, es compleja en los Estados andinos que albergan a pueblos que funcionan m&aacute;s como archipi&eacute;lagos que como un conjunto fraterno. En ese sentido, la construcci&oacute;n de una naci&oacute;n (con el vasto trabajo de integraci&oacute;n que ello implica) parece entonces complicada, y hasta impertinente en el caso del Per&uacute;. Sin embargo, la necesidad de establecer un proyecto durable de uni&oacute;n social continua siendo la condici&oacute;n sine qua non para construir un marco necesario para el ejercicio de derechos y solidaridades a escala estatal. Tomando en cuenta este contexto, parece m&aacute;s adaptado que el proyecto de uni&oacute;n social peruana se construya apelando a la ciudadan&iacute;a (inclusiva y reconociendo su diversidad). Ya que la ciudadan&iacute;a se funda bajo criterios netamente jur&iacute;dicos y neutros, dejando de lado la abstracci&oacute;n de criterios culturales presentes en el concepto de naci&oacute;n.</em></p>]]></description><pubDate>Mon, 08 Dec 2014 17:45:00 +0000</pubDate></item><item><title>Las paradojas de una supuesta revoluci&#xF3;n social</title><link>https://gonzalezcarlos.blogia.com/2014/061201-las-paradojas-de-una-supuesta-revolucion-social.php</link><guid isPermaLink="true">https://gonzalezcarlos.blogia.com/2014/061201-las-paradojas-de-una-supuesta-revolucion-social.php</guid><description><![CDATA[<div class="tabContent" id="abstract-722-es" style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium; font-family: 'andale mono', times;"><span style="font-size: large;"><strong>P</strong></span>retender que a imagen de la revoluci&oacute;n liberal del siglo XVIII y XIX, existe o existi&oacute; una revoluci&oacute;n social a partir de la cual aparecen los derechos sociales, parece ser una tarea ardua, complicada y riesgosa. Por un lado, pocos son los elementos objetivos que determinan de forma clara que la noci&oacute;n de &ldquo;revoluci&oacute;n&rdquo; se entiende desde un sentido que ser&iacute;a absoluto, lo que induce a confundir a la revoluci&oacute;n con la evoluci&oacute;n de los paradigmas y de las ciencias, entre ellas la ciencia jur&iacute;dica. Por otro lado, si revoluci&oacute;n hay, ello significa que existe una manifestaci&oacute;n del cambio total de l&oacute;gicas del <em>estatus quo</em>, lo cual interroga el fundamento de los derechos sociales en el sistema<em> iusfilos&oacute;fico</em> contempor&aacute;neo. </span></div><div class="tabContent" style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium; font-family: 'andale mono', times;"><br /></span></div><div class="tabContent" id="abstract-722-es" style="text-align: justify;"><p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify;"><span style="font-family: 'andale mono', times;"><span style="font-size: medium;">Sin embargo, es necesario rendirnos a la evidencia: no hay certeza que los derechos sociales se funden solo en una doctrina &ldquo;social&rdquo; desligada del liberalismo. O para decirlo de una forma que asiente la paradoja: los derechos sociales sirven m&aacute;s a mantener el estatus quo del liberalismo que a garantizar un cambio integral de paradigma desde el socialismo. Es lo contrario lo que se produce, puesto que los fundamentos contempor&aacute;neos de los derechos sociales en Europa y en Latinoam&eacute;rica responden mucho a las doctrinas del <em>"socialismo liberal"</em> o del <em>"solidarismo"</em>, lo cual significa (si se estudian bien esas dos doctrinas) que el liberalismo conservar&iacute;a un lugar preponderante como esencia motriz de la acci&oacute;n del Estado, sobre todo en materia pol&iacute;tica, al mismo tiempo que dicho liberalismo busca auto-atenuarse en la esfera econ&oacute;mica con el fin de permitir la inclusi&oacute;n en el marco jur&iacute;dico de ciertos derechos sociales. Ello no con miras a dar cabida o tribuna al socialismo o a las ideas sociales, sino m&aacute;s bien con miras a resolver los problemas que el ultra-liberalismo econ&oacute;mico violento gener&oacute; y no supo resolver en la era industrial a mitad del siglo XIX. Por ello antes de perder toda legitimidad y popularidad, el paradigma liberal se ve en la obligaci&oacute;n de auto-atenuarse para renovar su carga revolucionaria aceptando insertar en su marco legal algunas soluciones socialistas para resolver (parcialmente) los problemas del pauperismo y de la pobreza. V&eacute;anse en ese sentido los trabajos de Leon Bourgeois en Francia sobre la doctrina del solidarismo, y los discursos de Jos&eacute; Matias Manzanilla en Per</span><span style="font-size: medium;"><span class="st">&uacute;</span> quien es pionero de las leyes sociales en Latinoam&eacute;rica.<br /></span></span></p><p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify;"><span style="font-size: medium; font-family: 'andale mono', times;"><br /></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify;"><span style="font-size: medium; font-family: 'andale mono', times;">As&iacute; las cosas, en la casi totalidad de Estados del mundo occidental y occidentalizado, las transformaciones que traen consigo a los derechos sociales estar&iacute;an lejos de constituir una revoluci&oacute;n social pero parad&oacute;jicamente podr&iacute;an ser el fruto de una renovaci&oacute;n y de un nuevo dinamismo reformador del paradigma liberal. </span></p><p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; text-align: justify;"><span style="font-size: medium; font-family: 'andale mono', times;"><br /></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium; font-family: 'andale mono', times;"><strong>Este es un resumen del art</strong><strong><span style="line-height: 115%;">&iacute;</span>culo publicado en idioma franc&eacute;s en la Revista de Derechos Humanos n&deg;5/2014 (<a href="http://revdh.revues.org/722"><em style="mso-bidi-font-style: normal;">Revue des droits de l&rsquo;Homme</em></a>)</strong></span></p></div>]]></description><pubDate>Thu, 12 Jun 2014 03:46:00 +0000</pubDate></item><item><title>&#xBF;C&#xF3;mo construir una efectiva democracia en el Per&#xFA;?</title><link>https://gonzalezcarlos.blogia.com/2014/010201-como-construir-una-efectiva-democracia-en-el-peru-.php</link><guid isPermaLink="true">https://gonzalezcarlos.blogia.com/2014/010201-como-construir-una-efectiva-democracia-en-el-peru-.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small; line-height: 110%; color: #333399;">Conferencia presentada por Carlos Gonzalez-Palacios el 02/12/13 en la <em>Casa de America Latina</em> (Maison de l&rsquo;Am&eacute;rique latine) -Paris</span><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;"> <br /></span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">El titulo de esta nota parte de un supuesto negativo: la democracia en el Per&uacute; parece existir pero no es efectiva, es decir <em style="mso-bidi-font-style: normal;">que no logra el efecto deseado</em> que es el poder del pueblo para el pueblo y por el pueblo retomando la c&eacute;lebre formula de Abraham Lincoln. En efecto, el Per&uacute; ha hecho magn&iacute;ficos esfuerzos para instaurar un r&eacute;gimen democr&aacute;tico despu&eacute;s del par&eacute;ntesis autoritario del fujimorismo. No obstante, a pesar de una consolidaci&oacute;n netamente institucional de los principios democr&aacute;ticos (garant&iacute;a del voto libre, garant&iacute;a de libertades para los partidos pol&iacute;ticos, sumas garant&iacute;as de libertad de expresi&oacute;n para los l&iacute;deres pol&iacute;ticos, etc.) parece no existir un contexto democr&aacute;tico que demuestre que el poder viene desde el pueblo, es decir desde abajo, esta carencia de condiciones hace que la democracia exista normativamente pero que sea f&aacute;cticamente inefectiva.</span></p><p>&nbsp;</p><p class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">Por tal motivo, mas all&aacute; de una definici&oacute;n b&aacute;sica, observemos primero cuales son las condiciones que definen a la democracia (1), y luego veamos c&oacute;mo se irrespetan estas condiciones en el Per&uacute; (2), observaremos finalmente que no es solo el Estado quien tiene responsabilidad en la supuesta inefectividad de la democracia (3).</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">&nbsp;</span></p> <p class="MsoListParagraphCxSpFirst" style="margin: 0cm; margin-bottom: .0001pt; mso-add-space: auto; text-align: justify; text-indent: -18.0pt; line-height: 110%; mso-list: l2 level1 lfo1;"><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"><em style="mso-bidi-font-style: normal;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;"><span style="mso-list: Ignore;">1)<span style="font: 7.0pt;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span></span></em></strong><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"><em style="mso-bidi-font-style: normal;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">Las condiciones que definen a la democracia </span></em></strong></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">La democracia se define com&uacute;nmente en derecho a trav&eacute;s de la formula de Abraham Lincoln: &laquo;&nbsp;El gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo&rdquo; lo cual implica que el pueblo es soberano por cuanto es &eacute;l quien decide en beneficio del inter&eacute;s general. Las teor&iacute;as de la soberan&iacute;a (v&eacute;ase a Rousseau, Montesquieu, Siey&egrave;s) atribuyen el poder total del Estado, no a un grupo de personas, sino m&aacute;s bien al colectivo que en el caso de los sistemas republicanos como el Per&uacute; significa que la Constituci&oacute;n pol&iacute;tica va a determinar que el poder radica en el pueblo, pero que la ejecuci&oacute;n de este poder se efectuar&aacute; cotidianamente a trav&eacute;s de sus representantes (es decir parlamentarios, concejales municipales, alcaldes, presidentes, etc.). </span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">Sin embargo, siendo m&aacute;s exigentes en esta definici&oacute;n b&aacute;sica sobre la democracia y sobre su fuente de poder radicada en el pueblo, es necesario observar que los polit&oacute;logos y juristas (v&eacute;ase Carcasonne, Duhamel) resaltan una serie de par&aacute;metros que deben respetarse en un sistema pol&iacute;tico para que el principio de democracia sea real. En ese sentido, se ponen de relieve tres condiciones fundamentales:</span></p><ul><li><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">El r&eacute;gimen debe permitir <strong style="mso-bidi-font-weight: normal;">la participaci&oacute;n</strong> del pueblo (directamente o a trav&eacute;s de sus representantes);</span></li><li><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%; font-family: Symbol; mso-fareast-font-family: Symbol; mso-bidi-font-family: Symbol; mso-ansi-language: ES-TRAD;"><span style="mso-list: Ignore;"><span style="font: 7.0pt;">&nbsp;</span></span></span><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">Debe de existir un<strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"> pluralismo pol&iacute;tico</strong>, lo cual implica un multipartidismo pero tambi&eacute;n la estructuraci&oacute;n de una sociedad que permita la existencia de una pluralidad de opiniones y de intereses (diversidad de asociaciones; diversidad en la prensa; diversidad de grupos de inter&eacute;s &ndash;pro empresarios, pro pobres, pro mujeres, pro ecolog&iacute;a&hellip; -);</span></li><li><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%; font-family: Symbol; mso-fareast-font-family: Symbol; mso-bidi-font-family: Symbol; mso-ansi-language: ES-TRAD;"><span style="mso-list: Ignore;"><span style="font: 7.0pt;">&nbsp;</span></span></span><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">Por &uacute;ltimo, es necesaria una <strong style="mso-bidi-font-weight: normal;">alternancia en el poder</strong>, lo que implica que el poder no puede ser acaparado continuamente por una persona o un grupo de personas. Ello obliga a la organizaci&oacute;n de elecciones peri&oacute;dicas, pero sobre todo (lo cual es m&aacute;s complicado porque invisible y subjetivo) a la renovaci&oacute;n de las elites en el poder.</span></li></ul> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">Todo ello tiene como piedra angular al principio jur&iacute;dico del <strong style="mso-bidi-font-weight: normal;">Estado de derecho</strong> que no es m&aacute;s que la sumisi&oacute;n de gobernantes y gobernados a la norma jur&iacute;dica, es decir a la Constituci&oacute;n quien prev&eacute; que el r&eacute;gimen de un Estado se calque en este marco. Es decir que todos (y no solo las autoridades) estamos en la obligaci&oacute;n de contribuir a que estos principios se apliquen en beneficio de la efectividad de la democracia y por ende en beneficio del pueblo.</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">&nbsp;</span></p> <p class="MsoListParagraphCxSpFirst" style="margin: 0cm; margin-bottom: .0001pt; mso-add-space: auto; text-align: justify; text-indent: -18.0pt; line-height: 110%; mso-list: l2 level1 lfo1;"><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"><em style="mso-bidi-font-style: normal;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;"><span style="mso-list: Ignore;">2)<span style="font: 7.0pt;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span></span></em></strong><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"><em style="mso-bidi-font-style: normal;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">&iquest;En el Per&uacute; se respetan todas las condiciones de la democracia?</span></em></strong></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">La Constituci&oacute;n pol&iacute;tica peruana nos dice que &ldquo;los ciudadanos tienen derecho a participar en los asuntos p&uacute;blicos&rdquo; directamente o trav&eacute;s de sus representantes (art.31), nos dice tambi&eacute;n que se permiten las organizaciones pol&iacute;ticas conforme a la voluntad popular (art.35) y que los congresistas y el presidente son electos por cinco a&ntilde;os (art. 90 y 112) es decir que se deben organizar elecciones cada cinco a&ntilde;os. </span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">Todos estos elementos normativos determinan que el r&eacute;gimen constitucional peruano es respetuoso de las condiciones b&aacute;sicas que definen la democracia. Sin embargo, el respeto institucional de esas condiciones b&aacute;sicas no brinda la seguridad necesaria para que la democracia sea efectiva, es decir para que se lleve a cabo en acorde al ideal de <em style="mso-bidi-font-style: normal;">gobierno desde el pueblo</em>. Por tal motivo, <span style="text-decoration: underline;">el respeto de las condiciones (de participaci&oacute;n, pluralismo y alternancia) debe de re-contextualizarse y no aplicarse solo al Estado sino tambi&eacute;n a la sociedad pol&iacute;tica</span> con el fin de que el sistema pol&iacute;tico del Per&uacute; se asemeje m&aacute;s a un <em style="mso-bidi-font-style: normal;">sistema desde el pueblo</em> (es decir, un sistema en acorde con los intereses que fluyen desde abajo).</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">En ese sentido se puede afirmar que si <strong style="mso-bidi-font-weight: normal;">el r&eacute;gimen pol&iacute;tico del Per&uacute; (conocido como &ldquo;la Instituci&oacute;n&rdquo;)</strong> es claramente democr&aacute;tico por cuanto se cuenta con las normas para realizar la democracia<strong style="mso-bidi-font-weight: normal;">, el sistema pol&iacute;tico (conocido como &ldquo;sociedad pol&iacute;tica&rdquo;)</strong> se caracteriza por un contexto de imperfecciones muy importantes socaban la plena aplicaci&oacute;n de las condiciones que fundan la democracia. Ello impide que la democracia sea efectiva (y por ende real) en el Per&uacute;. </span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">En el contexto pol&iacute;tico y social peruano cada condici&oacute;n de la democracia es ser socavada de la siguiente forma:</span></p> <ul><li style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%; font-family: Symbol; mso-fareast-font-family: Symbol; mso-bidi-font-family: Symbol; mso-ansi-language: ES-TRAD;"><span style="mso-list: Ignore;"><span style="font: 7.0pt;">&nbsp;</span></span></span><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">La participaci&oacute;n</span></strong><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;"> del pueblo, se vuelve inefectiva cuando se desinteresa a los ciudadanos de los asuntos pol&iacute;ticos. Este desinter&eacute;s en lo pol&iacute;tico se puede fabricar haciendo que otro asunto ocupe un lugar m&aacute;s importante que lo pol&iacute;tico en la agenda del ciudadano. Por ejemplo, cuando el ciudadano tiene necesidades b&aacute;sicas muy importantes que no puede asumir, va a concentrarse en poderlas cubrir, frente a lo cual su inter&eacute;s por lo pol&iacute;tico pasar&aacute; a un segundo plano; Otro ejemplo sucede cuando el entretenimiento ocupa una plaza preponderante en la atenci&oacute;n del ciudadano desconcentr&aacute;ndolo de los asuntos de su &ldquo;Cit&eacute;&rdquo;.</span></li></ul> <ul style="text-align: justify;"><li><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">El pluralismo pol&iacute;tico</span></strong><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">, se vuelve inefectivo si todos o casi todos los &oacute;rganos dentro de un mismo cuerpo, act&uacute;an un&iacute;sonamente u obedecen al inter&eacute;s de un solo grupo de personas. El ejemplo m&aacute;s emblem&aacute;tico consistir&iacute;a en la prohibici&oacute;n de toda tendencia pol&iacute;tica que no sea af&iacute;n a una ideolog&iacute;a pol&iacute;tica en particular, otro ejemplo lo constituir&iacute;a la obligaci&oacute;n de adherir a un sindicato &uacute;nico, o de publicar en la &uacute;nica editorial del pa&iacute;s. Todo ello equivaldr&iacute;a a una peligrosa concentraci&oacute;n de poderes que bien pueden recaer en manos de autoridades pol&iacute;ticas, pero que tambi&eacute;n puede concentrase entre las manos de grupos de poder olig&aacute;rquicos alejados de los intereses del pueblo;</span></li></ul> <ul><li style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%; font-family: Symbol; mso-fareast-font-family: Symbol; mso-bidi-font-family: Symbol; mso-ansi-language: ES-TRAD;"><span style="mso-list: Ignore;"><span style="font: 7.0pt;">&nbsp;</span></span></span><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">La</span></strong><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;"> <strong style="mso-bidi-font-weight: normal;">alternancia en el poder</strong>, es vuelve inefectiva si a pesar de la puesta en marcha de elecciones peri&oacute;dicas y justas, solo se impone el cambio de las personalidades emblem&aacute;ticas que representan al Estado (es decir que solo cambia el nombre del Presidente, ministros y congresistas) pero no de los grupos t&eacute;cnicos que detr&aacute;s del tel&oacute;n son quienes perfeccionan, ejecutan (y a veces idean enteramente) las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas del Estado.</span></li></ul><p class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="margin-top: 0cm; margin-right: 0cm; margin-bottom: .0001pt; margin-left: 18.0pt; mso-add-space: auto; text-align: justify; text-indent: -18.0pt; line-height: 110%; mso-list: l3 level1 lfo4;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;"><br /></span></p> <p class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="margin: 0cm; margin-bottom: .0001pt; mso-add-space: auto; text-align: justify; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">&nbsp;</span></p> <p class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="margin: 0cm; margin-bottom: .0001pt; mso-add-space: auto; text-align: justify; text-indent: -18.0pt; line-height: 110%; mso-list: l2 level1 lfo1;"><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"><em style="mso-bidi-font-style: normal;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;"><span style="mso-list: Ignore;">3)<span style="font: 7.0pt;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span></span></em></strong><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"><em style="mso-bidi-font-style: normal;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">Breve an&aacute;lisis de la ineficacia de las condiciones de la democracia en el Per&uacute;:</span></em></strong></p> <p class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="margin: 0cm; margin-bottom: .0001pt; mso-add-space: auto; text-align: justify; line-height: 110%;"><em style="mso-bidi-font-style: normal;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">&nbsp;</span></em></p> <p class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="margin: 0cm; margin-bottom: .0001pt; mso-add-space: auto; text-align: justify; text-indent: -18.0pt; line-height: 110%; mso-list: l0 level1 lfo2;"><span style="font-size: medium;"><em style="mso-bidi-font-style: normal;"><span style="line-height: 110%;">&nbsp;&nbsp;&nbsp; A- </span></em><em style="mso-bidi-font-style: normal;"><span style="text-decoration: underline;"><span style="line-height: 110%;">El espejismo de alternancia en el poder</span></span></em></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">Es evidente que la alternancia en el poder se lleva a cabo con mandatos pol&iacute;ticos limitados en el tiempo y que est&aacute; sujeta a la decisi&oacute;n del pueblo. Sin embargo los efectos del cambio pol&iacute;tico son menguados si el cambio de presidente o de gabinete no se acompa&ntilde;a de una renovaci&oacute;n de los t&eacute;cnicos y cuadros que aconsejan e idean las soluciones dentro del aparato estatal.</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">Esto no quiere decir que en cada cambio de gobierno se deba despedir a todo profesional p&uacute;blico, pero que pueda renovar a una cierta cantidad de ellos, en todo caso en ciertos puestos estrat&eacute;gicos. De tal manera que la democracia no constituya solo una fachada para satisfacer al pueblo, que esconde en realidad a un poder t&eacute;cnico es decir a una tecnocracia muy poderosa por cuanto es casi inamovible a pesar de los cambios pol&iacute;ticos.</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">El dilema peruano radica sin embargo en el hecho que la sociedad no dispone de una cuant&iacute;a suficientemente amplia de cuadros para renovarlos, a pesar de que existe una creciente apertura a la formaci&oacute;n de las generaciones contempor&aacute;neas. No obstante lo peor dentro de este dilema es que aun cuando exista un peque&ntilde;o batall&oacute;n de cuadros para renovar a los anteriores, en el Per&uacute; es muy poco probable que dentro de este batall&oacute;n se encuentre a personas formadas con par&aacute;metros distintos, es decir con contenidos lectivos y metodolog&iacute;as alternativas a los paradigmas dominantes. Esta carencia tiene por consecuencia que sea muy complicado de poder llevar a cabo estrategias de cambio operativo que reflejen los cambios pol&iacute;ticos.</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">Dicho de otra forma, esto quiere decir que <strong style="mso-bidi-font-weight: normal;">los cuadros de los cuales dispone el Per&uacute;, est&aacute;n casi todos formados del mismo modo, con los mismos par&aacute;metros</strong> y por ende, al momento de ejecutar la labor de su especialidad, es muy probable que casi todos act&uacute;en y respondan de la misma forma frente a un mismo problema. Ello porque en los centros de estudio se privilegian<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>materias que son o parecen m&aacute;s &ldquo;rentables&rdquo; para el futuro profesional. En ese sentido, las facultades de econom&iacute;a forman a la econom&iacute;a de mercado, pero ninguna especializaci&oacute;n en &ldquo;econom&iacute;a social de mercado&rdquo; existe en el Per&uacute;; las facultades de derecho forman al positivismo jur&iacute;dico pero ninguna brinda una especializaci&oacute;n en &ldquo;teor&iacute;a cr&iacute;tica del derecho&rdquo;; muchas brindan diplomas sobre derecho comercial y fiscal pero ninguna se especializa o emite diplomas sobre &ldquo;derechos sociales&rdquo; que son los derechos de los pobres.</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">&nbsp;</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">B &ndash;<em style="mso-bidi-font-style: normal;"><span style="text-decoration: underline;">La necesidad de pluralismo pol&iacute;tico frente al monop&oacute;lico inter&eacute;s individual de un grupo </span></em><span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp;</span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">Multiplicar el n&uacute;mero de organizaciones pol&iacute;ticas no es en realidad importante para representar el pluralismo jur&iacute;dico ya que pueden existir muchos partidos en los cuales el pueblo no se sienta identificado. Lo importante es en realidad que la diversidad de las necesidades y pedidos del pueblo se vea reflejada en la pluralidad de tendencias pol&iacute;ticas presentes en el juego pol&iacute;tico. Este es un aspecto sumamente importante para el desarrollo de la democracia pero no es el &uacute;nico. Del mismo modo que los partidos son organizaciones sociales dentro del campo pol&iacute;tico y que se requiere de pluralidad para reflejar la diversidad propia de una sociedad libre, en todas las esferas de la sociedad tambi&eacute;n se requiere de dicha pluralidad. M&aacute;s aun en ellas que vehiculan, influencian o crean la opini&oacute;n p&uacute;blica. Por ejemplo las editoriales, la prensa y los medios de comunicaci&oacute;n en general.</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">Por supuesto, no se trata aqu&iacute; de que el Estado (quien ya posee suficientes poderes entre sus manos) se fuerce a crear dicha pluralidad fundando peri&oacute;dicos o casas editoriales de todas las tendencias pol&iacute;ticas posibles e imaginables del pueblo. De lo que se trata es m&aacute;s bien dejar la libertad al pueblo para que la iniciativa privada sea quien cristalice sus proyectos de comunicaci&oacute;n e influencie a su manera la opini&oacute;n p&uacute;blica. Algunos de esos proyectos se especializaran en pol&iacute;tica, otros en cultura, otros en deporte, etc. Y cada uno, como es normal, tendr&aacute; tendencia a atraer m&aacute;s p&uacute;blico hacia su centro de inter&eacute;s, lo cual equivale a interesar al pueblo en su campo de especialidad. No obstante el Estado s&iacute; tiene una responsabilidad que consiste en garantizar al pueblo que esta pluralidad pueda siempre llevarse a cabo y que ninguna persona o grupo de personas se atribuyan un poder excesivo ocupando totalmente o de forma manifiestamente desproporcionada el poder de comunicar, que es el poder de influenciar y crear el esp&iacute;ritu pol&iacute;tico del pueblo.</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">La democracia requiere entonces de m&uacute;ltiples representantes de la opini&oacute;n p&uacute;blica que reflejen la diversidad del pueblo. Al observar la situaci&oacute;n del Per&uacute; en este sentido, se denota que la problem&aacute;tica de la diversidad parece ser mucho peor de la que existe en muchos pa&iacute;ses de Latinoam&eacute;rica, ya que no solo los medios de comunicaci&oacute;n peruanos tienen una l&iacute;nea editorial similar (es decir de una tendencia pol&iacute;tica globalmente parecida), sino que adem&aacute;s se ha creado desde el 2013 un conglomerado empresarial &ldquo;<em style="mso-bidi-font-style: normal;">Epensa-El Comercio&rdquo;</em> a tendencia monop&oacute;lica que concentra muchos medios de comunicaci&oacute;n en manos de un grupo de accionistas (b&aacute;sicamente dos familias) quienes poseen amplio poder de llegada para influenciar pol&iacute;ticamente al pueblo. <span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp;</span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">Ello es una representaci&oacute;n clara de la poca participaci&oacute;n de algunos sectores de la sociedad en la salud de la democracia, puesto que el pluralismo que es una de las condiciones de la democracia y que deber&iacute;a estar presente en la pol&iacute;tica y en los campos estrat&eacute;gicos que la vehiculan no se lleva a cabo a nivel de la prensa. El motivo de ello consiste en que el Estado ha creado mecanismos de libertad de empresa sumamente amplios, justamente para permitir la pluralidad en la prensa en beneficio de la colectividad (que es el pueblo), pero que por cuenta de una interpretaci&oacute;n abusiva de esta libertad se llega a un punto a partir del cual ya no es el colectivo quien se ve beneficiado sino los intereses particulares de algunos. Es decir el inter&eacute;s de dos familias, con todo lo que ello conlleva. Esta situaci&oacute;n poco anodina es motivo de preocupaci&oacute;n para todos los peruanos atentos a la existencia de libertades p&uacute;blicas (que son las libertades que benefician a todos y no las que benefician a algunos). As&iacute;, el comisionado de Derechos Humanos de la ONU y profesor de la Universidad Nacional de Costa Rica, Victor Rodriguez Rescia, recalc&oacute; en su visita al Per&uacute; que esta situaci&oacute;n de concentraci&oacute;n de la prensa le preocupaba significativamente.</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">Claro est&aacute; que sin una prensa plural, no existe un medio que vehicule muchas de las voces, tal vez mayoritarias, que existen al interior del pueblo. En otras palabras, para retomar al filosofo alem&aacute;n Hinkelammert: <strong style="mso-bidi-font-weight: normal;">la libertad de prensa (que es la libertad de algunos) se estar&iacute;a tragando a la libertad de expresi&oacute;n (que es la libertad de todos).</strong></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; line-height: 110%;"><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">&nbsp;</span></strong></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">C &ndash;<em style="mso-bidi-font-style: normal;"><span style="text-decoration: underline;">La inclusion social como base para la participaci&oacute;n del pueblo en los asuntos politicos </span></em></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">No se trata aqu&iacute; que el pueblo sea quien escriba y vote todos los d&iacute;as las leyes, para eso est&aacute;n los representantes de la naci&oacute;n, que son quienes poseen por delegaci&oacute;n del pueblo, esta facultad. Cuando aqu&iacute; se evoca la participaci&oacute;n del pueblo <span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp;</span>m&aacute;s bien se trata de la implicaci&oacute;n de los ciudadanos en los asuntos que la conciernen (que se conoce en teor&iacute;a pol&iacute;tica como los asuntos de la &ldquo;cit&eacute;&rdquo;). <span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp;</span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">Para que el pueblo participe realmente necesitan a individuos libres y disponibles. No libres por no estar presos y disponibles por tener tiempo. Sino m&aacute;s bien libres por su capacidad a decidir sin impedimento, y disponibles para entender lo que las decisiones pol&iacute;ticas implican. En ese sentido, el gran enemigo de la participaci&oacute;n del pueblo es la pobreza. A partir de ese punto, todas las declaraciones que emanan desde el derecho son inefectivas si no est&aacute;n acompa&ntilde;adas<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>de mecanismos necesarios para que la poblaci&oacute;n pueda entender y ejercer su participaci&oacute;n. Por ejemplo, &iquest;qu&eacute; tipo de participaci&oacute;n puede esperarse de una persona que debe subsistir diariamente al hambre, o que lucha por vencer a una enfermedad cr&oacute;nica sin seguro m&eacute;dico, o que por no tener instrucci&oacute;n b&aacute;sica no puede leer las propuestas de campa&ntilde;a de los candidatos? </span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">Presentados como un gasto in&uacute;til y asistencialista, los mecanismos de inclusi&oacute;n social, no serian entonces m&aacute;s que el deber del Estado para reforzar la participaci&oacute;n del pueblo que la vida pol&iacute;tica y crear mejores ciudadanos actores activos de su sistema pol&iacute;tico. La acci&oacute;n del Estado en este campo se compara a la obligaci&oacute;n que tiene este de financiar con los recursos p&uacute;blicos el material electoral y las instituciones encargadas de las elecciones. Del mismo modo que se garantiza con este gasto un derecho a poder emitir el voto, el Estado estar&iacute;a en la obligaci&oacute;n de invertir para brindar a los ciudadanos las condiciones para entender las implicaciones y consecuencias de su voto. Ello no har&iacute;a m&aacute;s que mejorar la calidad del sufragio (cuesti&oacute;n que es un leitmotiv al momento de escuchar quejas sobre la capacidad de las autoridades electas). <span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp;</span></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">Los mecanismos que podr&iacute;an mejorar la participaci&oacute;n del pueblo no son otros que sociales, la educaci&oacute;n gratuita y de calidad, pero tambi&eacute;n un mecanismo hol&iacute;stico de bienestar social que permita que cada persona pueda tener las capacidades y disponibilidad adue&ntilde;arse a su ritmo de su propia ciudadan&iacute;a a trav&eacute;s de la participaci&oacute;n (pol&iacute;tica, asociativa, intelectual, etc.). Un modelo de este tipo acercar&iacute;a al Per&uacute; de un sistema de democracia asociada a la educaci&oacute;n que es lo que el te&oacute;rico y pol&iacute;tico franc&eacute;s Proudhon llamaba la &ldquo;demopedia&rdquo;, es decir un sistema de participaci&oacute;n popular ilustrada que impida el desarrollo de las corrientes y lideres demagogos y populistas.</span></p>]]></description><pubDate>Thu, 02 Jan 2014 03:15:00 +0000</pubDate></item><item><title>Por qu&#xE9; el fujimorismo es un movimiento radicalmente anti-pol&#xED;tico</title><link>https://gonzalezcarlos.blogia.com/2013/110801-por-que-el-fujimorismo-es-un-movimiento-radicalmente-anti-politico.php</link><guid isPermaLink="true">https://gonzalezcarlos.blogia.com/2013/110801-por-que-el-fujimorismo-es-un-movimiento-radicalmente-anti-politico.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;">Un an&aacute;lisis de la historia del fujimorismo jam&aacute;s nos dar&aacute; como resultado que dicho movimiento ha sido un cauto respetuoso ni del principio liberal de Estado de derecho, ni de los preceptos socialistas del Estado social. El fujimorismo se acomoda siempre, escogiendo a la carta a algunas ideas liberales con apariencia democr&aacute;tica, y a ideas aparentemente sociales como los programas asistencialistas.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;">Algunos pueden decir que ello corresponde a una pol&iacute;tica de centro, retomando lo que se estima bueno de la izquierda y de la derecha. Sin embargo, a fuerza de retomar elementos aislados de cada sistema sin afianzar los valores fundamentales respectivos, el fujimorismo se vuelve un hibrido pol&iacute;tico. Tan sui generis, que lejos de ser un partido pol&iacute;tico de centro tiene apariencias de grupo apol&iacute;tico y tal vez anti-pol&iacute;tico, lo cual, de ser el caso lo har&iacute;a peligroso para la estabilidad del sistema pol&iacute;tico republicano.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;">El fujimorismo es un movimiento poco ideologizado, cuya historia gloriosa e iconos remontan a un tiempo de dictadura. En donde se organizaban elecciones solo para la apariencia, y en donde la caridad de Estado remplazaba a la idea integral de sistema solidario. </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;">Hay que comprender primero que si el fujimorismo es asimilado al liberalismo econ&oacute;mico, no se le puede asimilar a derecha tradicional del Per&uacute;. Puesto que si esta ultima tambi&eacute;n prona el liberalismo pol&iacute;tico que genera individualismo e impulsa al ego&iacute;smo social, al menos esa derecha tiene la virtud de permitir el ejercicio parcial de ciertas libertades como son las elecciones libres y el respeto de la voluntad popular, o la limitaci&oacute;n del poder de los gobernantes y su sometimiento frente a la Constituci&oacute;n. </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;">Sin embargo el fujimorismo retoma al liberalismo econ&oacute;mico, privatizando por doquier, despidiendo violentamente a empleados p&uacute;blicos y creando a un Estado peque&ntilde;o administrativamente, pero con un gobierno imponente, que no respeta los resultados de las elecciones, reforma las normas a su antojo y cuando esto no basta las reinterpreta a su modo o simplemente las viola sin asco. El fujimorismo entonces no es la derecha republicana y tradicional, es algo distinto.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;">Un movimiento irrespetuoso de los valores republicanos que fundan el juego pol&iacute;tico </span></strong></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;">Observemos primero que un movimiento no puede ser leg&iacute;timamente pol&iacute;tico si no posee valores republicanos. En realidad la pol&iacute;tica se basa en la libertad y el servicio del bien com&uacute;n. Del mismo modo que los <em style="mso-bidi-font-style: normal;">valores republicanos</em> consisten en el reconocimiento de la separaci&oacute;n de poderes y no en su concentraci&oacute;n; en el respeto de las libertades p&uacute;blicas y no en su confiscaci&oacute;n arbitraria; en la labor ciudadana con miras a favorecer el bien com&uacute;n y no el bien personal. Los <em style="mso-bidi-font-style: normal;">valores republicanos</em> no son pues palabras al viento, en sociedad ellos constituyen la piedra angular de nuestros derechos ciudadanos. </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;">A falta de ideolog&iacute;a, bas&eacute;monos en el accionar fujimorista para demostrar que este movimiento se mueve a las ant&iacute;podas de los <em style="mso-bidi-font-style: normal;">valores republicanos</em> observemos primero que seg&uacute;n sus miembros, <em style="mso-bidi-font-style: normal;">la raz&oacute;n de Estado</em> justifica la violaci&oacute;n de la ley y de la Constituci&oacute;n. Alg&uacute;n palad&iacute;n del fujimorismo como Carlos Raffo no falto en decir que como <em style="mso-bidi-font-style: normal;">no se pod&iacute;a avanzar, entonces violamos la Constituci&oacute;n</em> y as&iacute; se dio el autogolpe de 1992. Si este ejemplo no bast&oacute; recordemos, en segundo lugar, a la corrupci&oacute;n para comprar a las instituciones y concentrar los poderes entre las manos de un solo hombre. Lo m&aacute;s peligroso sin embargo consiste en el hecho de justificar o negar esas grav&iacute;simas violaciones a los derechos ciudadanos. Es de este modo que los representantes del fujimorismo defienden la necesidad de las medidas tir&aacute;nicas, totalitarias y demuestran que siguen manejando el mismo fondo argumentativo anti-republicano y por ende anti-pol&iacute;tico que usaron durante la dictadura que provocaron entre 1992 y el a&ntilde;o 2000.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;">Una forma fascista de hacer &ldquo;pol&iacute;tica&rdquo;</span></strong></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;">De m&aacute;s est&aacute; en a&ntilde;adir que el <em style="mso-bidi-font-style: normal;">modus operandi</em> del fujimorismo tiene apariencia de m&eacute;todo fascista. La propaganda masiva en publicidades televisivas, el control de los medios de comunicaci&oacute;n para vehicular propaganda pol&iacute;tica, la creaci&oacute;n de diarios <em style="mso-bidi-font-style: normal;">chicha</em> para influenciar a la opini&oacute;n del pueblo. Evidentemente que la meta de todo este aparato es el control pol&iacute;tico, pero lo m&aacute;s grave consiste en el control social que todo ello significa. Insert&aacute;ndose en la vida cotidiana de las personas, en sus lecturas, en sus casas, por la v&iacute;a de una suerte de pedagog&iacute;a estatal el fujimorismo tiene la ma&ntilde;a de querer mermar el entendimiento de la masa para que piense de forma uniforme, ello constituye a las premisas del totalitarismo que son todo lo contrario de la diversidad y de la libertad.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;">En cuanto al racismo que es el elemento, por lo general m&aacute;s conocido del fascismo, se cree que no exist&iacute;a durante el fujimorismo. Sin embargo no cabe duda que s&iacute; exist&iacute;a una diferenciaci&oacute;n clara entre los ciudadanos de los Andes y los ciudadanos de otras zonas como las urbano-costeras. En el caso de las esterilizaciones exist&iacute;a una marginaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n rural andina por cuanto se enga&ntilde;aba y suprim&iacute;a el derecho a procrear a mujeres por el hecho de ser pobres y andinas. Es decir que se oper&oacute; una suerte de &ldquo;limpieza&rdquo; social contra los pobres dirigida espec&iacute;ficamente contra un grupo &eacute;tnico. O para decirlo m&aacute;s claro y en t&eacute;rminos jur&iacute;dicos desde el derecho internacional humanitario: ello significa genocidio (rep&oacute;rtese en ese sentido la definici&oacute;n del <em style="mso-bidi-font-style: normal;">Estatuto de Roma</em> de 1998).</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;">El inclasificable movimiento fujimorista se resiste entonces desde todo punto de vista al respeto del Estado de derecho y al respeto de las libertades, y por su persistencia a justificar los actos m&aacute;s nefastos contra la democracia y los Derechos Humanos, se ubica al margen del juego pol&iacute;tico republicano -es decir del juego pol&iacute;tico respetuoso de derechos ciudadanos- maquill&aacute;ndose la cara de un tinte pol&iacute;tico, haci&eacute;ndose pasar por respetuoso del sufragio, de las libertades y de la majestad de la Rep&uacute;blica, con la &uacute;nica meta de llegar a todo precio al poder para cambiar al Estado en un &oacute;rgano a su servicio. Dicho en otros t&eacute;rminos, para los fujimoristas la pol&iacute;tica ser&iacute;a solo un medio para lograr la obtenci&oacute;n del poder con el fin de regresar a la tiran&iacute;a: las m&uacute;ltiples provocaciones demuestras que poco o nada a evolucionado y que no se aprendi&oacute; de los grav&iacute;simos errores del pasado.</span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;"><strong>Un grupo que justifica su pasado de violador de los derechos fundamentales</strong><br /></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;">Es muy importante tener presente que el fujimorismo como movimiento tir&aacute;nico, no est&aacute; enterrado en el pasado. Dicho s&iacute;ntoma aun subsiste en el presente fujimorista, lo cual constituye un peligro para las libertades de la sociedad. El famoso "nosotros matamos menos" revelador de la importancia que ellos le otorgan al valor del Ser humano, independientemente de si son 1 o 1000 los asesinados. </span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;">Las provocaciones e ironia desacomplejada de Martha Ch</span><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;"><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;">&aacute;</span>vez en relaci&oacute;n a los Derechos Humanos es una muestra de la radicalizaci&oacute;n del discurso liberticida del fujimorismo. Pero lejos de ser un hecho aislado, la violencia de esta parlamentaria contra la instituci&oacute;n del Congreso durante la toma de mando del Presidente Humala en 2011, no fue solo una simple malcriadez, en realidad esa es la cristalizaci&oacute;n de un sentimiento de desprecio hacia los <em style="mso-bidi-font-style: normal;">valores republicanos</em> que son el fruto de nuestra historia y que est&aacute;n encarnados todos en la simb&oacute;lica y majestad del Congreso. Su acto es en realidad muy grave por cuanto revela que el fujimorismo sigue siendo un peligro para las instituciones del Estado y por consiguiente para los derechos fundamentales de todos los peruanos. </span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;">Parad&oacute;jicamente, nuestro sistema pol&iacute;tico, sumamente permisivo e irresponsable, admite que esta persona sea miembro de una comisi&oacute;n parlamentaria de Derechos Humanos. Se evoca la legalidad del acto que la nombra, se dice que este fue democr&aacute;tico, pero no se tiene en cuenta que este movimiento esta instrumentalizando a la pol&iacute;tica y a sus instituciones como tribuna para desacreditar a los Derechos Humanos, cuando la meta de dicha comisi&oacute;n y del legislativo en general consiste en defender a dichos derechos. </span></p>]]></description><pubDate>Fri, 08 Nov 2013 03:26:00 +0000</pubDate></item><item><title>&#xBF;El Estado social es compatible con el Estado de derecho?</title><link>https://gonzalezcarlos.blogia.com/2013/102201-el-estado-social-es-compatible-con-el-estado-de-derecho-.php</link><guid isPermaLink="true">https://gonzalezcarlos.blogia.com/2013/102201-el-estado-social-es-compatible-con-el-estado-de-derecho-.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;"><span style="color: #333399;"><strong><span style="font-size: x-small;">Resumen de la ponencia en idioma franc&eacute;s presentada por Carlos Gonzalez-Palacios el 26/10/13 en el Coloquio internacional "Democracia y Estado de Derecho" llevado a cabo en la Pontificia Universidad Catolica del Peru:</span></strong></span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;"><em style="mso-bidi-font-style: normal;"><span>La realizaci&oacute;n de los derechos sociales se confronta a una resistencia doctrinal fundada sobre la figura del Estado de derecho. En efecto, el principio fundamental de este &uacute;ltimo consistir&iacute;a a rendir un Estado m&iacute;nimo, casi ausente, con la finalidad de dejar una margen de maniobra relativamente amplia para que los individuos efect&uacute;en sus actividades. Retomando la idea de R. Carr&eacute; de Malberg, este Estado m&iacute;nimo constituir&iacute;a la garant&iacute;a de obtenci&oacute;n de una esfera de libertades lo m&aacute;s amplia posible para los individuos. El modelo liberal de Estado de derecho ser&iacute;a en ese sentido incompatible con el modelo de Estado social que necesita de una intervenci&oacute;n del Estado en las relaciones econ&oacute;micas y seguramente en la vida social, para realizar su cometido que es reequilibrar las brechas sociales y realizar a los derechos sociales.</span></em></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;"><em style="mso-bidi-font-style: normal;"><span>&nbsp;</span></em></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;"><em style="mso-bidi-font-style: normal;"><span>Desde el liberalismo jur&iacute;dico, y no sin movilizar h&aacute;bilmente a los principios del Estado de derecho, dos criticas mayores vienen a oponerse a las teor&iacute;as del Estado social. En primer lugar, se pretende que los derechos sociales impiden el desarrollo de la democracia por cuanto imponen un modelo que favorece el inter&eacute;s de una clase de personas (enti&eacute;ndase los pobres) y no el inter&eacute;s colectivo (enti&eacute;ndase el inter&eacute;s de todos). En segundo lugar, que los derechos sociales provocan una regresi&oacute;n en la protecci&oacute;n de las libertades p&uacute;blicas puesto que se obliga al Estado a intervenir excesivamente en la esfera privada destruyendo una parte de estas libertades que hasta ahora se preservaban gracias a los principios del Estado de derecho.</span></em></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;"><em style="mso-bidi-font-style: normal;"><span style="color: red;">&nbsp;</span></em></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;"><em style="mso-bidi-font-style: normal;"><span>No obstante, veremos que esas cr&iacute;ticas deben de relativizarse fuertemente por cuanto son un tanto contradictorias y otro tanto imprecisas. Con respecto a la democracia por ejemplo, los derechos sociales no favorecen a clases sociales de forma innata, sino que m&aacute;s bien favorecen a un grupo de individuos seg&uacute;n condiciones excepcionales que los rinden vulnerables. Adem&aacute;s, si aparentemente es solo una persona o un grupo quienes se benefician de los derechos sociales, es en realidad toda la sociedad que es beneficiaria indirecta a trav&eacute;s de la persona que ser&aacute; apoyada (as&iacute; por ejemplo, el sistema social que apoya a la persona tuberculosa, beneficia al individuo enfermo, pero a trav&eacute;s de esta ayuda se beneficia la sociedad entera a quien se le limita el foco infeccioso y contagioso de la enfermedad). Finalmente, si la democracia significa, como lo indica D. Dworkin, la participaci&oacute;n de todos de manera igualitaria al poder pol&iacute;tico, esta tambi&eacute;n debe de ampliar la participaci&oacute;n de todos y de forma igualitaria al aspecto distribucional de la riqueza p&uacute;blica, con la finalidad de que todos podamos gozar de las mismas condiciones materiales para acapararnos de la cosa pol&iacute;tica sin ser desventajados por aquellos que tienen los medios.</span></em></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;"><em style="mso-bidi-font-style: normal;"><span style="color: red; mso-ansi-language: ES-TRAD;">&nbsp;</span></em></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;"><em style="mso-bidi-font-style: normal;"><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;">En estas l&iacute;neas ser&aacute; cuesti&oacute;n de saber entonces porque los principios vehiculados por el modelo de Estado social, m&aacute;s que un impedimento al Estado de derecho, constituyen un nuevo respiro para este, ya que permiten integrar a la sociedad en los valores de democracia tanto en su aspecto pol&iacute;tico como social.</span></em></p><p class="MsoNormal" style="line-height: 120%; text-align: center;"><em style="mso-bidi-font-style: normal;"><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;">---<br /></span></em></p><p class="MsoNormal" style="line-height: 120%; text-align: center;"><em style="mso-bidi-font-style: normal;"><span>Articulo original (en idioma franc&eacute;s)</span></em></p><p class="MsoHeader" style="text-align: center;"><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;">Le mod&egrave;le d&rsquo;Etat social est-il compatible avec le mod&egrave;le lib&eacute;ral d&rsquo;Etat de droit&nbsp;?</strong></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">&nbsp;</p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">L&rsquo;Etat repr&eacute;sente une esp&egrave;ce de soci&eacute;t&eacute; politique r&eacute;sultat de la fixation sur un territoire d&eacute;termin&eacute; d&rsquo;une collectivit&eacute; humaine relativement homog&egrave;ne r&eacute;gie par un pouvoir institutionnalis&eacute;<a name="_ftnref1" href="#_ftn1"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size: 12.0pt;">[1]</span></span></span></span></a>. La fonction de l&rsquo;Etat consisterait, d&rsquo;une part, &agrave; d&eacute;finir des valeurs communes afin de rassembler les individus en collectivit&eacute; et, d&rsquo;autre part, &agrave; repr&eacute;senter les int&eacute;r&ecirc;ts de tous.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">C&rsquo;est la loi qui apparaitra comme le meilleur instrument d&rsquo;imposition et de garantie des valeurs de l&rsquo;Etat. D&rsquo;une part parce qu&rsquo;elle est le fruit d&rsquo;une conjonction de volont&eacute;s, utile pour &eacute;tablir un ordre, mais d&rsquo;autre part, parce qu&rsquo;elle correspond &agrave; une volont&eacute; l&eacute;gitim&eacute;e par la soci&eacute;t&eacute;&nbsp;: &laquo;&nbsp;la loi est l&rsquo;expression de la volont&eacute; g&eacute;n&eacute;rale&nbsp;&raquo; selon l&rsquo;article 6 de la D&eacute;claration des droits de l&rsquo;Homme et du citoyen (DDHC). Cependant, d&rsquo;apr&egrave;s J. Locke la fonction de l&rsquo;Etat ne consisterait pas simplement &agrave; rendre les Hommes heureux et vertueux, mais il faudrait encore assurer leur libert&eacute; individuelle<a name="_ftnref2" href="#_ftn2"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size: 12.0pt;">[2]</span></span></span></span></a> puisqu&rsquo;en &eacute;change de la cession de pouvoir social en faveur de l&rsquo;Etat, ce dernier doit garantir aux Hommes un espace de libert&eacute; dans le respect des normes de l&rsquo;Etat. En cons&eacute;quence, si les individus sont limit&eacute;s par l&rsquo;Etat et par les normes que celui-ci impose, l&rsquo;Etat &agrave; son tour se voit limit&eacute; par les libert&eacute;s individuelles exerc&eacute;s par les individus, ce qui se traduit <em style="mso-bidi-font-style: normal;">in fine</em> en une soumission de tous (gouvernants et gouvern&eacute;s) &agrave; la loi. On observe ici, que le principe de soumission universelle &agrave; la loi limite l&rsquo;action de l&rsquo;Etat emp&ecirc;chant &laquo;&nbsp;la raison d&rsquo;Etat&nbsp;&raquo; par la th&eacute;orie allemande de l&rsquo;Etat de droit (<em style="mso-bidi-font-style: normal;">Rechtsstaat</em>) qui constitue le fondement organisationnel de l&rsquo;Etat moderne<a name="_ftnref3" href="#_ftn3"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size: 12.0pt;">[3]</span></span></span></span></a>.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">En effet, H. Kelsen admet qu&rsquo;en th&eacute;orie tout Etat est un Etat de droit, commun&eacute;ment on utilise donc l&rsquo;expression afin de d&eacute;signer une cat&eacute;gorie d&rsquo;Etat qui r&eacute;pond aux postulats de d&eacute;mocratie et de s&eacute;curit&eacute; juridique<a name="_ftnref4" href="#_ftn4"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size: 12.0pt;">[4]</span></span></span></span></a>. Or cette caract&eacute;ristique qui vient limiter le pouvoir de l&rsquo;Etat prend tout son sens &agrave; l&rsquo;&eacute;gard d&rsquo;une administration d&eacute;sormais limit&eacute;e, constituant ainsi le principe essentiel de diff&eacute;rentiation entre l&rsquo;Etat de police (<em style="mso-bidi-font-style: normal;">Polizeistaat</em>) et l&rsquo;Etat de droit (<em style="mso-bidi-font-style: normal;">Rechsstaat</em>)<a name="_ftnref5" href="#_ftn5"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size: 12.0pt;">[5]</span></span></span></span></a>.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">Dans ce contexte, il est &eacute;vident que l&rsquo;Etat de droit garanti la libert&eacute; des individus, ou ce que Carr&eacute; de Malberg consid&eacute;rait comme la sph&egrave;re de libert&eacute; la plus large possible. En ce sens, cette libert&eacute; appelle &agrave; une diminution de la puissance de l&rsquo;Etat au b&eacute;n&eacute;fice de la libert&eacute; de l&rsquo;individu dans une soci&eacute;t&eacute; institutionnalis&eacute;e. Cependant, depuis la cristallisation normative des droits de l&rsquo;Homme (fin du XVIIIe si&egrave;cle) et l&rsquo;av&egrave;nement de la th&eacute;orie de l&rsquo;Etat de droit (d&eacute;but du XXe si&egrave;cle), la conception des n&eacute;cessit&eacute;s de l&rsquo;Homme ont &eacute;t&eacute; repens&eacute;es et les rapports de celles-ci avec l&rsquo;Etat ont &eacute;volu&eacute;<a name="_ftnref6" href="#_ftn6"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size: 12.0pt;">[6]</span></span></span></span></a>.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">Le d&eacute;veloppement th&eacute;orique des droits sociaux joue un r&ocirc;le d&eacute;terminant dans ce nouveau calcul des n&eacute;cessit&eacute;s de l&rsquo;Homme, car l&rsquo;incursion de cette nouvelle cat&eacute;gorie de droits dans le champ juridique, repose sur l&rsquo;argument qu&rsquo;ils constituent un &eacute;l&eacute;ment n&eacute;cessaire au bien-&ecirc;tre de l&rsquo;Homme, au m&ecirc;me titre que la libert&eacute; et la s&eacute;curit&eacute;<a name="_ftnref7" href="#_ftn7"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size: 12.0pt;">[7]</span></span></span></span></a>. Or lorsqu&rsquo;il se pose la question de la r&eacute;alisation des droits sociaux, celle-ci se confronte &agrave; une r&eacute;sistance fond&eacute;e sur la nature m&ecirc;me de l&rsquo;Etat de droit qui est indissociable de l&rsquo;image d&rsquo;un <em style="mso-bidi-font-style: normal;">Etat minimal</em><a name="_ftnref8" href="#_ftn8"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size: 12.0pt;">[8]</span></span></span></span></a><em style="mso-bidi-font-style: normal;">.</em> En d&rsquo;autres termes, expliciter juridiquement des droits sociaux ne consiste pas dans un simple &eacute;largissement de la liste des droits de l&rsquo;Homme mais il s&rsquo;agirait bien d&rsquo;une atteinte au socle de l&rsquo;Etat de droit<a name="_ftnref9" href="#_ftn9"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size: 12.0pt;">[9]</span></span></span></span></a>, car il existerait une incompatibilit&eacute; fondamentale entre, d&rsquo;une part, les droits sociaux qui requi&egrave;rent d&rsquo;une intervention de l&rsquo;Etat dans la vie sociale et, d&rsquo;autre part, les droits libert&eacute;s qui, pour &ecirc;tre r&eacute;alis&eacute;s, n&eacute;cessitent d&rsquo;une abstention de l&rsquo;Etat.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">Il est vrai que l&rsquo;Etat de droit peut paraitre radicalement incompatible avec le mod&egrave;le social d&rsquo;Etat, car il existe entre eux une diff&eacute;rence dogmatique, comme le souligne J. Habermas dans son &eacute;tude fondamentale sur les relations entre le droit et la d&eacute;mocratie<a name="_ftnref10" href="#_ftn10"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size: 12.0pt;">[10]</span></span></span></span></a>, en soutenant notamment que lorsque l&rsquo;Etat de droit agit rarement en contenant les potentielles interventions de l&rsquo;Etat dans la sph&egrave;re priv&eacute;e il servirait assez bien les principes d&rsquo;un &laquo; Etat minimaliste&nbsp;&raquo; issus des th&eacute;ories de la d&eacute;mocratie lib&eacute;rale<a name="_ftnref11" href="#_ftn11"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size: 12.0pt;">[11]</span></span></span></span></a>. Car l&rsquo;Etat lib&eacute;ral qui inspire les fondements de l&rsquo;Etat de droit, serait surtout &eacute;quivalent &agrave; un Etat abstentionniste, alors que l&rsquo;Etat providence qui mettrait en exergue les droits sociaux r&eacute;pond plus &agrave; une r&eacute;gulation et intervention issues de l&rsquo;Etat promoteur voire de l&rsquo;Etat social.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">Pourtant la d&eacute;mocratie, qui est v&eacute;hicul&eacute;e par les principes les plus &eacute;l&eacute;mentaires de la th&eacute;orie de l&rsquo;Etat de droit, devrait -pour &ecirc;tre en accord avec ces principes- proposer des am&eacute;nagements capables de rendre possible la participation de tous de mani&egrave;re &eacute;galitaire<a name="_ftnref12" href="#_ftn12"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size: 12.0pt;">[12]</span></span></span></span></a>, tant dans l&rsquo;aspect politique que dans l&rsquo;aspect distributionnel<a name="_ftnref13" href="#_ftn13"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size: 12.0pt;">[13]</span></span></span></span></a>. Ce qui veut dire que de fa&ccedil;on contemporaine, la culture d&eacute;mocratique, et donc l&rsquo;Etat de droit, devraient rendre l&rsquo;Etat actif, et par cons&eacute;quent pr&eacute;sent, dans la recherche de m&eacute;canismes capables de satisfaire les besoins (civils, politiques mais aussi sociaux) de la soci&eacute;t&eacute;<a name="_ftnref14" href="#_ftn14"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size: 12.0pt;">[14]</span></span></span></span></a>.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">Cependant, en mobilisant les acquis axiologiques et juridiques de la th&eacute;orie de l&rsquo;Etat de droit, on peut desceller deux types de critiques contre le d&eacute;veloppement juridique des droits sociaux<a name="_ftnref15" href="#_ftn15"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size: 12.0pt;">[15]</span></span></span></span></a>. Le premier type de critique pr&eacute;tend que les droits sociaux empi&egrave;tent sur la d&eacute;mocratie<a name="_ftnref16" href="#_ftn16"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size: 12.0pt;">[16]</span></span></span></span></a>, puisqu&rsquo;ils imposent un mod&egrave;le qui favorise l&rsquo;int&eacute;r&ecirc;t de classe (celui des pauvres) et non l&rsquo;int&eacute;r&ecirc;t collectif<a name="_ftnref17" href="#_ftn17"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size: 12.0pt;">[17]</span></span></span></span></a> (qui est l&rsquo;int&eacute;r&ecirc;t de tous) (I). Le second type de critique &eacute;voque une r&eacute;gression des libert&eacute;s publiques du fait de l&rsquo;av&egrave;nement d&rsquo;un mod&egrave;le d&rsquo;Etat dit social, car ce dernier serait pouss&eacute; &agrave; intervenir excessivement dans la sph&egrave;re priv&eacute;e (II). Dans chacune de ces parties nous verrons que ces propos sont &agrave; nuancer fortement du fait de leurs contradictions et impr&eacute;cisions.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;"><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;">&sect; I. Est-ce que les droits sociaux empi&egrave;tent sur la d&eacute;mocratie, b&eacute;n&eacute;ficiant &agrave; certains au lieu de b&eacute;n&eacute;ficier &agrave; tous&nbsp;?</strong></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">La critique qui se formule ici repose, comme nous l&rsquo;avons d&eacute;j&agrave; &eacute;voqu&eacute; auparavant, sur une conception dichotomique entre droits n&eacute;gatifs et droits positifs. Ainsi les droits n&eacute;gatifs seraient constitu&eacute;s d&rsquo;une abstention de l&rsquo;Etat, et les droits positifs seraient per&ccedil;us comme une intervention de l&rsquo;Etat dans la fa&ccedil;on dans laquelle les individus g&egrave;rent leur propri&eacute;t&eacute; et leurs vies<a name="_ftnref18" href="#_ftn18"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size: 12.0pt;">[18]</span></span></span></span></a>. De plus, cet argument est renforc&eacute; par le co&ucirc;t &eacute;lev&eacute; des droits positifs, qui constituent des prestations alors que les droits n&eacute;gatifs favorisent les libert&eacute;s individuelles sans engager les ressources de l&rsquo;Etat.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">Pourtant il faut dire tout d&rsquo;abord que cette distinction entre droits positifs et droits n&eacute;gatifs, qui est certainement utile pour qualifier l&rsquo;action ou l&rsquo;inaction du droit, est d&eacute;pourvue de tout int&eacute;r&ecirc;t au moment de qualifier les droits de l&rsquo;Homme. En effet, cette distinction se base dans le devoir d&rsquo;action des droits positifs et dans le devoir d&rsquo;abstention d&rsquo;action des droits n&eacute;gatifs. Or le cloisonnement existant entre l&rsquo;action et l&rsquo;abstention ne peut se calquer sur la division entre droits libert&eacute;s et droits sociaux. Car tous les droits, quelque soit leur but ou leur g&eacute;n&eacute;ration, requi&egrave;rent, pour leur r&eacute;alisation, d&rsquo;une action de l&rsquo;Etat au m&ecirc;me temps qu&rsquo;ils requi&egrave;rent d&rsquo;une abstention de celui-ci. En ce sens, il serait difficile de concevoir un droit qui, pour se r&eacute;aliser, requiert uniquement d&rsquo;une abstention de l&rsquo;Etat. C&rsquo;est le cas de la libert&eacute; d&rsquo;association, qui ne requiert pas uniquement d&rsquo;une abstention de l&rsquo;Etat &agrave; intervenir mais qui n&eacute;cessite par exemple un service (c&rsquo;est-&agrave;-dire des locaux et du personnel) pour enregistrer les associations, et d&rsquo;un autre service pour contr&ocirc;ler les comptes de ces associations lorsqu&rsquo;elles re&ccedil;oivent des subventions de l&rsquo;Etat. Il va de m&ecirc;me pour le droit &agrave; la propri&eacute;t&eacute;, qui ne consiste pas uniquement dans l&rsquo;abstention de l&rsquo;Etat &agrave; &ecirc;tre propri&eacute;taire de tout, mais qui entraine des d&eacute;penses colossales afin d&rsquo;assurer la garantie de la propri&eacute;t&eacute; pour les propri&eacute;taires &agrave; travers un service de cadastre.</p> <p class="MsoNormal" style="line-height: 120%; text-align: justify;">&nbsp;</p> <p style="text-align: justify;">Il faut donc comprendre ici que tous les droits de l&rsquo;Homme (civils ou sociaux) entrainent des d&eacute;penses, et que chaque d&eacute;pense publique, m&ecirc;me celle qui est engag&eacute;e pour garantir les droits civils, constitue un transfert des ressources collectives qui b&eacute;n&eacute;ficie, en toute apparence, seulement &agrave; une cat&eacute;gorie de personnes, c&rsquo;est-&agrave;-dire les b&eacute;n&eacute;ficiaires. Or ces b&eacute;n&eacute;ficiaires ne sont pas des privil&eacute;gi&eacute;s, d&rsquo;une part parce que le droit qui les b&eacute;n&eacute;ficie ne leur est pas octroy&eacute; de fa&ccedil;on inn&eacute;e. Mais encore parce que ce droit est perdu d&egrave;s lors qu&rsquo;ils perdent la cat&eacute;gorie qui les am&egrave;ne &agrave; b&eacute;n&eacute;ficier de ce service/produit conc&eacute;d&eacute; par l&rsquo;administration. En ce sens un propri&eacute;taire peut r&eacute;clamer des droits issus de sa propri&eacute;t&eacute; d&egrave;s lors qu&rsquo;il est propri&eacute;taire, or lorsqu&rsquo;il ne l&rsquo;est plus il ne pourra plus rien r&eacute;clamer sur cette propri&eacute;t&eacute;.</p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">C&rsquo;est cette m&ecirc;me formule qui s&rsquo;applique au b&eacute;n&eacute;ficiaire du syst&egrave;me social, &agrave; savoir que son droit &agrave; b&eacute;n&eacute;ficier des services/produits administratifs n&rsquo;est pas inn&eacute;e ni perp&eacute;tuel. Car ce dernier est con&ccedil;u de telle fa&ccedil;on que celui qui en b&eacute;n&eacute;ficie &agrave; pr&eacute;sent puisse &ecirc;tre en capacit&eacute; de soutenir le syst&egrave;me demain, et que celui qui le soutien aujourd&rsquo;hui puisse devenir b&eacute;n&eacute;ficiaire demain s&rsquo;il en a besoin.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">Par ailleurs, il est peu logique de croire que les droits sociaux &eacute;tablissent une in&eacute;galit&eacute; du fait qu&rsquo;ils b&eacute;n&eacute;ficient seulement &agrave; un groupe de personnes &eacute;ligibles aux services sociaux. En effet, les droits sociaux peuvent constituer un moyen de pr&eacute;venir des situations mettant en p&eacute;ril la s&eacute;curit&eacute; publique de la collectivit&eacute;, en ce sens ils poss&egrave;deraient un int&eacute;r&ecirc;t collectif<a name="_ftnref19" href="#_ftn19"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size: 12.0pt;">[19]</span></span></span></span></a>. Par exemple, dans le cadre de la sant&eacute;, lorsqu&rsquo;en France le syst&egrave;me accorde l&rsquo;Aide M&eacute;dicale d&rsquo;Etat (AME) &agrave; une personne<a name="_ftnref20" href="#_ftn20"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size: 12.0pt;">[20]</span></span></span></span></a>, l&rsquo;Etat ne b&eacute;n&eacute;ficie pas seulement l&rsquo;individu, mais c&rsquo;est toute la soci&eacute;t&eacute; qui est b&eacute;n&eacute;ficiaire. Puisqu&rsquo;en octroyant la possibilit&eacute; de se soigner &agrave; une personne, on pr&eacute;vient le fait que sa maladie, potentiellement contagieuse, se r&eacute;pande dans toute la collectivit&eacute;. Il va de m&ecirc;me pour l&rsquo;&eacute;ducation publique, qui ne b&eacute;n&eacute;ficie pas seulement les enfants avec des savoirs et des connaissances, mais qui b&eacute;n&eacute;ficie aussi la collectivit&eacute; puisque l&rsquo;&eacute;cole est un outil pour v&eacute;hiculer les valeurs que l&rsquo;Etat consid&egrave;re importantes pour la vie en soci&eacute;t&eacute;.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">Les politiques sociales qui tendent &agrave; constituer l&rsquo;Etat providence ou l&rsquo;Etat social ne servent donc pas uniquement l&rsquo;int&eacute;r&ecirc;t de certains, c&rsquo;est-&agrave;-dire celui des plus pauvres, &agrave; l&rsquo;image de privil&egrave;ges immuables. C&rsquo;est plut&ocirc;t l&rsquo;int&eacute;r&ecirc;t de tous qui est garanti &agrave; travers une protection &laquo;&nbsp;sociale&nbsp;&raquo; du pauvre puisqu&rsquo;en prot&eacute;geant sa sant&eacute; on prot&egrave;ge finalement la sant&eacute; du collectif, ou en formant les futurs citoyens on garanti finalement des bases solides &agrave; la p&eacute;rennit&eacute; des valeurs r&eacute;publicaines et de l&rsquo;Etat de droit. Par cons&eacute;quent il est logique de croire que la politique sociale serait d&eacute;mocratique d&egrave;s lors que c&rsquo;est toute la soci&eacute;t&eacute; qui se voit b&eacute;n&eacute;fici&eacute;e.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;"><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;">&sect; II. Est-ce que l&rsquo;apparition de l&rsquo;Etat social s&rsquo;oppose aux libert&eacute;s publiques garanties par l&rsquo;Etat de droit&nbsp;?</strong></p> <p class="MsoListParagraph" style="margin-left: 88.8pt; mso-add-space: auto; text-align: justify; line-height: 120%;"><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;">&nbsp;</strong></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">Une partie assez r&eacute;sistante de la doctrine lib&eacute;rale s&rsquo;est empress&eacute;e de critiquer les vagues de <em style="mso-bidi-font-style: normal;">fondamentalisation</em> des droits sociaux en affirmant notamment que constitutionaliser les droits sociaux modifierait en profondeur l&rsquo;Etat de droit dans le sens o&ugrave; les limites lib&eacute;rales qui servaient de fondement &agrave; la th&eacute;orie s&rsquo;av&eacute;reraient bouscul&eacute;es<a name="_ftnref21" href="#_ftn21"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size: 12.0pt;">[21]</span></span></span></span></a>. Certainement que <em style="mso-bidi-font-style: normal;">juridiciser</em> et rendre effectifs les droits sociaux implique une intervention de l&rsquo;Etat qui empi&eacute;terait sur les libert&eacute;s individuelles. Pourtant il ne faudrait pas c&eacute;der &agrave; la passion et croire que l&rsquo;av&egrave;nement des droits sociaux implique la dissolution de toutes les libert&eacute;s individuelles. Il ne faudrait pas croire non plus que seulement les droits sociaux sont &agrave; l&rsquo;origine d&rsquo;une restriction des libert&eacute;s de l&rsquo;Homme. En effet, nous verrons que bien avant les droits sociaux, une partie des libert&eacute;s de l&rsquo;Homme ont &eacute;t&eacute; confisqu&eacute;es par l&rsquo;institution sociale pour aboutir &agrave; former notre soci&eacute;t&eacute;.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">Il existe donc une diff&eacute;rence entre la libert&eacute; humaine, d&rsquo;une part, qui permet &agrave; l&rsquo;Homme de disposer d&rsquo;un terrain d&rsquo;action total pour exercer sa libert&eacute;, et la libert&eacute; politique, d&rsquo;autre part, qui, &eacute;tant le fruit d&rsquo;un pacte social tacite, permet l&rsquo;exercice de la libert&eacute; de l&rsquo;Homme dans le cadre des normes &eacute;tablies par la soci&eacute;t&eacute;<a name="_ftnref22" href="#_ftn22"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size: 12.0pt;">[22]</span></span></span></span></a>. Montesquieu &eacute;nonce &agrave; cet &eacute;gard que la libert&eacute; politique ne consiste point &agrave; faire ce que l&rsquo;on veut<a name="_ftnref23" href="#_ftn23"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size: 12.0pt;">[23]</span></span></span></span></a>, puisque dans un Etat, la libert&eacute; ne peut consister qu&rsquo;&agrave; vouloir faire ce que l&rsquo;on doit vouloir<a name="_ftnref24" href="#_ftn24"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size: 12.0pt;">[24]</span></span></span></span></a>.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">Or, si l&rsquo;Etat limite les libert&eacute;s de l&rsquo;Homme, pourquoi lui accordons t-il paradoxalement autant pouvoir&nbsp;? Il existe deux possibles explications &agrave; cela. D&rsquo;une part, il est vrai que l&rsquo;Etat, &agrave; travers son cadre normatif, limite les libert&eacute;s de tous ceux qui se trouvent sous sa juridiction, cependant, comme nous le savons bien, l&rsquo;Etat est lui-m&ecirc;me limit&eacute; dans son action par la th&eacute;orie de l&rsquo;Etat de droit<a name="_ftnref25" href="#_ftn25"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size: 12.0pt;">[25]</span></span></span></span></a>. Ce qui a pour cons&eacute;quence d&rsquo;octroyer une garantie aux individus contre des possibles abus de pouvoir de l&rsquo;Etat qui pourraient limiter d&rsquo;avantage et arbitrairement les libert&eacute;s individuelles. C&rsquo;est pourquoi m&ecirc;me sous l&rsquo;autorit&eacute; de l&rsquo;Etat, les individus demeurent capables de pouvoir effectuer un grand nombre d&rsquo;actions libre d&rsquo;ing&eacute;rence et selon leur bon scient. En d&rsquo;autres termes, les individus soumis &agrave; l&rsquo;autorit&eacute; de l&rsquo;Etat ne perdent pas toutes leurs libert&eacute;s, ils confient juste une partie de celle-ci &agrave; l&rsquo;Etat et exercent le reste de leurs libert&eacute;s<a name="_ftnref26" href="#_ftn26"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size: 12.0pt;">[26]</span></span></span></span></a>. Ils gardent alors l&rsquo;assurance que l&rsquo;Etat ne va pas abuser de son pouvoir pour restreindre unilat&eacute;ralement ce qu&rsquo;il leur reste de libert&eacute;.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">D&rsquo;autre part, si les Hommes accordent du pouvoir &agrave; l&rsquo;Etat et lui c&egrave;dent une partie de leur libert&eacute;, c&rsquo;est bien parce qu&rsquo;ils trouvent un avantage. Ceci se traduit concr&egrave;tement par une s&eacute;curit&eacute; contre les agressions<a name="_ftnref27" href="#_ftn27"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size: 12.0pt;">[27]</span></span></span></span></a>, mais aussi par la reconnaissance de la propri&eacute;t&eacute; individuelle.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">Cependant, malgr&eacute; tous les verrous institutionnels que le lib&eacute;ralisme juridique avait appos&eacute;s sur les th&eacute;ories de l&rsquo;Etat de droit, l&rsquo;av&egrave;nement de l&rsquo;Etat providence va modifier les &eacute;quilibres fondamentaux des soci&eacute;t&eacute;s lib&eacute;rales<a name="_ftnref28" href="#_ftn28"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size: 12.0pt;">[28]</span></span></span></span></a> fond&eacute;es sur une large libert&eacute; d&rsquo;action pour l&rsquo;individu et sur le r&ocirc;le minimal de l&rsquo;Etat. En effet, la constitutionnalisation des droits sociaux implique, <em style="mso-bidi-font-style: normal;">a priori</em>, l&rsquo;existence d&rsquo;un droit &laquo;&nbsp;interventionniste&nbsp;&raquo;<a name="_ftnref29" href="#_ftn29"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size: 12.0pt;">[29]</span></span></span></span></a> destin&eacute; &agrave; agir sur les &eacute;quilibres sociaux. Il semble alors logique de pr&eacute;tendre que si la soci&eacute;t&eacute; ne peut se r&eacute;guler de fa&ccedil;on a atteindre sinon l&rsquo;&eacute;galit&eacute;, du moins un certain &eacute;quilibre social, il faille r&eacute;guler le comportement de la soci&eacute;t&eacute;, ce qui impliquerait une restriction des libert&eacute;s.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">Pourtant, si l&rsquo;engagement de l&rsquo;Etat envers les droits sociaux peut impliquer une restriction des libert&eacute;s caract&eacute;ris&eacute;e par une dose d&rsquo;intervention &eacute;tatique, il faut comprendre que cette restriction des libert&eacute;s est fort limit&eacute;e. En effet, le d&eacute;veloppement des droits sociaux est bien loin d&rsquo;impliquer une intervention directe dans la vie priv&eacute;e des personnes, mais il s&rsquo;agit plut&ocirc;t de r&eacute;guler certaines activit&eacute;s &eacute;conomiques et r&eacute;guler certains aspects du droit &agrave; propri&eacute;t&eacute; des individus qui sont propri&eacute;taires. La cause de ces r&eacute;gulations, qui sont <em style="mso-bidi-font-style: normal;">in fine</em> des restrictions, ne se fondent point sur l&rsquo;arbitraire ou le bon vouloir du gouvernant puisque ces restrictions seraient encadr&eacute;es par des normes impersonnelles. De m&ecirc;me, le contenu de ces restrictions ne consiste pas dans l&rsquo;atteinte &agrave; la soci&eacute;t&eacute; depuis l&rsquo;Etat, mais il s&rsquo;agit plut&ocirc;t de la garantie que l&rsquo;Etat donne &agrave; la soci&eacute;t&eacute; afin qu&rsquo;elle ne soit pas atteinte dans ses n&eacute;cessit&eacute;s &eacute;l&eacute;mentaires &agrave; cause des d&eacute;s&eacute;quilibres mat&eacute;riels. En d&rsquo;autres termes, l&rsquo;Etat s&rsquo;autoriserait une capacit&eacute; &agrave; agir, et non pas &agrave; <em style="mso-bidi-font-style: normal;">laissez faire</em> en mati&egrave;re de pauvret&eacute;, le moyen d&rsquo;action &eacute;tant l&rsquo;instauration des droits sociaux ce qui implique pour certains une obligation face aux devoirs sociaux. Faisant appel aux th&eacute;ories du pacte social, ces droits et devoirs sociaux vont &ecirc;tre consid&eacute;r&eacute;s comme inh&eacute;rents &agrave; l&rsquo;interd&eacute;pendance des membres de la soci&eacute;t&eacute;<a name="_ftnref30" href="#_ftn30"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size: 12.0pt;">[30]</span></span></span></span></a> car ils m&egrave;neraient &agrave; comprendre que faute d&rsquo;autor&eacute;gulation ayant pour r&eacute;sultat le &laquo;&nbsp;bien vivre&nbsp;&raquo; de toute la soci&eacute;t&eacute;, l&rsquo;Etat devrait r&eacute;guler certaines relations sociales afin de les rendre plus &eacute;quitables<a name="_ftnref31" href="#_ftn31"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size: 12.0pt;">[31]</span></span></span></span></a>. C&rsquo;est ce que l&rsquo;&eacute;conomiste allemand L. Von Stein appelle la &laquo;&nbsp;r&eacute;publique des int&eacute;r&ecirc;ts r&eacute;ciproques<a name="_ftnref32" href="#_ftn32"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size: 12.0pt;">[32]</span></span></span></span></a>&nbsp;&raquo; o&ugrave; se rencontrent notamment les droits et devoirs des propri&eacute;taires et travailleurs<a name="_ftnref33" href="#_ftn33"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size: 12.0pt;">[33]</span></span></span></span></a>, formant ainsi une soci&eacute;t&eacute; solide dans ses liens et dans ses int&eacute;r&ecirc;ts.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">De cette id&eacute;e de &laquo;&nbsp;solidit&eacute;&nbsp;&raquo; de la soci&eacute;t&eacute; d&eacute;rive le concept de solidarisme, doctrine cristallis&eacute;e par L. Bourgeois d&egrave;s la fin du XIXe si&egrave;cle, qui reposera donc sur l&rsquo;id&eacute;e d&rsquo;un Etat actif face aux fractures sociales dues aux d&eacute;s&eacute;quilibres sociaux. Or la solidarit&eacute; est loin de d&eacute;noncer la libert&eacute;, elle cherche juste &agrave; l&rsquo;am&eacute;nager (pour lutter contre les probl&egrave;mes sociaux) sans pour autant l&rsquo;&eacute;carter de la soci&eacute;t&eacute;. Ainsi la formule du philosophe suisse C. Secr&eacute;tan, &eacute;tabli compl&eacute;mentarit&eacute; entre la libert&eacute; et la solidarit&eacute;&nbsp;: nous sommes libres et au m&ecirc;me temps nous faisons partie d&rsquo;un tout solidaire<a name="_ftnref34" href="#_ftn34"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size: 12.0pt;">[34]</span></span></span></span></a>.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">La libert&eacute;, indissociable de l&rsquo;Etat de droit, et les droits et devoirs sociaux, indissociables du solidarisme, ne seraient en ce sens pas contradictoires mais compl&eacute;mentaires<a name="_ftnref35" href="#_ftn35"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size: 12.0pt;">[35]</span></span></span></span></a>. Or il est in&eacute;vitable d&rsquo;observer que les droits sociaux op&egrave;rent un changement dans la compr&eacute;hension du r&ocirc;le de l&rsquo;Etat, qui deviendrait bien actif suivant les buts du solidarisme, face &agrave; la conception lib&eacute;rale de l&rsquo;Etat de droit qui, comme nus l&rsquo;avons plusieurs fois &eacute;voqu&eacute;, para&icirc;t incarner une repr&eacute;sentation statique de l&rsquo;Etat puissance<a name="_ftnref36" href="#_ftn36"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size: 12.0pt;">[36]</span></span></span></span></a>.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">&nbsp;</p> <p style="text-align: justify;">Si cette action en r&eacute;gulation que &laquo;&nbsp;l&rsquo;Etat social&nbsp;&raquo; pr&eacute;tend effectuer dans la sph&egrave;re priv&eacute;e, modeste soit-elle, se conduit dans le respect du droit<a name="_ftnref37" href="#_ftn37"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size: 12.0pt;">[37]</span></span></span></span></a>, alors elle se ferait inexorablement &agrave; travers un constitutionnalisme &eacute;conomique et social, v&eacute;hiculant un cadre en partie r&eacute;gulateur et en partie lib&eacute;ral, qui sera la caract&eacute;ristique de l&rsquo;Etat de droit social. Attention, ces r&eacute;gulations op&eacute;r&eacute;es par&nbsp;l&rsquo;Etat ne sont point l&rsquo;antith&egrave;se de l&rsquo;Etat de droit, car leur raison &agrave; agir ou s&rsquo;abstenir reposent tout de m&ecirc;me sur une implication de l&rsquo;Etat &agrave; garantir la s&eacute;curit&eacute; &ndash;dans ses diff&eacute;rentes acceptions- et la libert&eacute; des individus. Ainsi s&rsquo;il est vrai que l&rsquo;Etat doit garantir la libert&eacute; de tous dans la s&eacute;curit&eacute; de tous<a name="_ftnref38" href="#_ftn38"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size: 12.0pt;">[38]</span></span></span></span></a>, il est vrai aussi que cette s&eacute;curit&eacute; ne peut &ecirc;tre que civile (&agrave; savoir une garantie &eacute;tatique &agrave; &ecirc;tre prot&eacute;g&eacute; contre les atteintes &agrave; l&rsquo;int&eacute;grit&eacute; de la personne ou des biens par exemple). Car la s&eacute;curit&eacute; civile suffit pour garantir ce que l&rsquo;individu a d&eacute;j&agrave; acquis, et ne sert point &agrave; lui garantir ce qu&rsquo;il n&rsquo;a pas et qui au m&ecirc;me temps est n&eacute;cessaire &agrave; sa subsistance, c&rsquo;est pourquoi la s&eacute;curit&eacute; civile doit se voir compl&eacute;t&eacute;e par une s&eacute;curit&eacute; de type sociale (&agrave; savoir une garantie &eacute;tatique &agrave; &ecirc;tre prot&eacute;g&eacute; contre les risques sociaux et les besoins sociaux le plus indispensables).</p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">La fonction de l&rsquo;Etat de droit social consisterait alors &agrave; garantir la libert&eacute; de l&rsquo;individu, qui n&rsquo;est pas con&ccedil;ue comme une libert&eacute; totale, mais comme une libert&eacute; limit&eacute;e par les droits civils, et limit&eacute;e aussi par les droits sociaux. C&rsquo;est pour cette raison que l&rsquo;av&egrave;nement du solidarisme &ndash;et donc des droits sociaux- se fait en d&eacute;pit de certaines libert&eacute;s. Puisqu&rsquo;en effet l&rsquo;individu sacrifierait une partie de ses libert&eacute;s en contrepartie d&rsquo;une protection sociale, suivant le m&ecirc;me sch&eacute;ma du pacte social rousseauiste qui imaginait le sacrifice de libert&eacute;s naturelles contre une garantie de s&eacute;curit&eacute; civile pour les individus de la soci&eacute;t&eacute;.</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 120%;">C&rsquo;est pourquoi les droits sociaux, plus qu&rsquo;un emp&ecirc;chement &agrave; l&rsquo;Etat de droit, constituent un nouveau souffle pour celui-ci, puisqu&rsquo;ils permettent d&rsquo;int&eacute;grer toute la soci&eacute;t&eacute; aux valeurs de d&eacute;mocratie tant dans son aspect participatif politique et social<a name="_ftnref39" href="#_ftn39"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote;"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="font-size: 12.0pt;">[39]</span></span></span></span></a>.</p> <div style="mso-element: footnote-list;"><br /> <hr width="33%" size="1" /><div id="ftn1" style="mso-element: footnote;"><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;"><a name="_ftn1" href="#_ftnref1"><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference">[1]</span></span></a> S. GUINCHARD (dir.), <em>Lexique des termes juridiques</em>. Paris: Dalloz, 2013.</span></p></div> <div id="ftn2" style="mso-element: footnote;"><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;"><a name="_ftn2" href="#_ftnref2"><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference">[2]</span></span></a>M.-P. DESWARTE, &laquo;&nbsp;Droits sociaux et Etat de droit&nbsp;&raquo;, <em>RDP</em>, 1995, pp.951-985.</span></p></div> <div id="ftn3" style="mso-element: footnote;"><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;"><a name="_ftn3" href="#_ftnref3"><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference">[3]</span></span></a> J. CHEVALLIER, &laquo;&nbsp;L&rsquo;Etat de droit&nbsp;&raquo;, <em>RDP</em>, vol. 1, 1988, pp. 364 et s.</span></p></div> <div id="ftn4" style="mso-element: footnote;"><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;"><a name="_ftn4" href="#_ftnref4"><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference">[4]</span></span></a> J. CHEVALLIER, <em>L&rsquo;Etat de droit</em>, 5<sup>e</sup> &eacute;d. Paris: Montchretien, 2010, p.50.</span></p></div> <div id="ftn5" style="mso-element: footnote;"><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;"><a name="_ftn5" href="#_ftnref5"><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference">[5]</span></span></a> <em>Ibid.</em>, p.18.</span></p></div> <div id="ftn6" style="mso-element: footnote;"><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;"><a name="_ftn6" href="#_ftnref6"><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference">[6]</span></span></a> L. DUGUIT, <em>Trait&eacute; de droit constitutionnel</em>, 3<sup>e</sup> &eacute;d., vol. I. Paris: Fontemoing, 1928, pp.21 et s.</span></p></div> <div id="ftn7" style="mso-element: footnote;"><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;"><a name="_ftn7" href="#_ftnref7"><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference">[7]</span></span></a> V. le Chapitre Premier de S.-A. BARBER, <em>Welfare and the Constitution</em>. Princeton: Princeton University Press, 2005, p.183.</span></p></div> <div id="ftn8" style="mso-element: footnote;"><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;"><a name="_ftn8" href="#_ftnref8"><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference">[8]</span></span></a> J. CHEVALLIER,<em> L&rsquo;Etat de droit,</em> <em>Op. cit.</em>, p.58.</span></p></div> <div id="ftn9" style="mso-element: footnote;"><p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;"><a name="_ftn9" href="#_ftnref9"><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference">[9]</span></span></a> <em style="mso-bidi-font-style: normal;">Ibid.</em>, p.92.&nbsp;</span></p></div> <div id="ftn10" style="mso-element: footnote;"><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;"><a name="_ftn10" href="#_ftnref10"><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference">[10]</span></span></a> V. en ce sens J. HABERMAS, <em>Droit et d&eacute;mocratie, 1992</em>. Paris: Gallimard, 1997.</span></p></div> <div id="ftn11" style="mso-element: footnote;"><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;"><a name="_ftn11" href="#_ftnref11"><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference">[11]</span></span></a> BRAUD, P., <em>La d&eacute;mocratie politique</em>. Paris: Seuil, 1997, pp. 113 s.</span></p></div> <div id="ftn12" style="mso-element: footnote;"><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;"><a name="_ftn12" href="#_ftnref12"><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference">[12]</span></span></a> R. DWORKIN, <em>La vertu souveraine</em>. Bruxelles: Bruylant, 2007, p. 322.</span></p></div> <div id="ftn13" style="mso-element: footnote;"><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;"><a name="_ftn13" href="#_ftnref13"><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference">[13]</span></span></a> <em style="mso-bidi-font-style: normal;">Ibid.</em></span></p></div> <div id="ftn14" style="mso-element: footnote;"><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;"><a name="_ftn14" href="#_ftnref14"><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference">[14]</span></span></a>J.-F. SPITZ, &laquo;&nbsp;Droits n&eacute;gatifs, droits positifs: Une distinction d&eacute;pourvue de pertinence&nbsp;&raquo;, <em>Droits</em>, vol. 49, 2009, pp. 191-211.</span></p></div> <div id="ftn15" style="mso-element: footnote;"><p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;"><a name="_ftn15" href="#_ftnref15"><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference">[15]</span></span></a> <em style="mso-bidi-font-style: normal;">Ibid</em>., pp. 192 et s.</span></p></div> <div id="ftn16" style="mso-element: footnote;"><p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;"><a name="_ftn16" href="#_ftnref16"><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference">[16]</span></span></a> <em style="mso-bidi-font-style: normal;">Ibid.</em></span></p></div> <div id="ftn17" style="mso-element: footnote;"><p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;"><a name="_ftn17" href="#_ftnref17"><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference">[17]</span></span></a> En d&rsquo;autres termes, on instaure un syst&egrave;me in&eacute;gal puisque seul un segment de la soci&eacute;t&eacute; serait b&eacute;n&eacute;fici&eacute; par le social, par exemple les pauvres. Alors que les charges qui cr&eacute;ent ce b&eacute;n&eacute;fice, p&egrave;sent sur toute la soci&eacute;t&eacute;, notamment chez ceux qui ont le plus de ressources et qui ne n&eacute;cessitent pas du syst&egrave;me social.</span></p></div> <div id="ftn18" style="mso-element: footnote;"><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;"><a name="_ftn18" href="#_ftnref18"><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference">[18]</span></span></a>V. en ce sens J.-F. SPITZ, &laquo;&nbsp;Droits n&eacute;gatifs, droits positifs: Une distinction d&eacute;pourvue de pertinence&nbsp;&raquo;, <em>Droits</em>, vol. 49, 2009, pp. 191-211.</span></p></div> <div id="ftn19" style="mso-element: footnote;"><p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;"><a name="_ftn19" href="#_ftnref19"><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference">[19]</span></span></a> DESWARTE, M.-P., <em style="mso-bidi-font-style: normal;">Op. cit.</em>, p.981</span></p></div> <div id="ftn20" style="mso-element: footnote;"><p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;"><a name="_ftn20" href="#_ftnref20"><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference">[20]</span></span></a> Selon ce qui est pr&eacute;vu dans les articles L.251-1 &agrave; L.251-3, L.252-3, R.251-1 et R.252-1 du Code de l&rsquo;action sociale et des familles.</span></p></div> <div id="ftn21" style="mso-element: footnote;"><p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;"><a name="_ftn21" href="#_ftnref21"><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference">[21]</span></span></a> J. CHEVALLIER,<em> L&rsquo;Etat de droit,</em> <em>Op. cit.</em>, p.91.</span></p></div> <div id="ftn22" style="mso-element: footnote;"><p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;"><a name="_ftn22" href="#_ftnref22"><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference">[22]</span></span></a> V. EDEL, F., &laquo;&nbsp;Lin&eacute;aments d&rsquo;une th&eacute;orie g&eacute;n&eacute;rale du principe d&rsquo;&eacute;galit&eacute;&nbsp;&raquo;, <em>Droits</em>, n<sup>o</sup>. 49, 2009, pp. 213-242&nbsp;;</span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;">J.-J. ROUSSEAU, <em>Du contrat social</em>, Paris: Union g&eacute;n&eacute;rales d&rsquo;&eacute;diteurs, 1973, pp. 73 et s.</span></p></div> <div id="ftn23" style="mso-element: footnote;"><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;"><a name="_ftn23" href="#_ftnref23"><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference">[23]</span></span></a> MONTESQUIEU, <em>De l&rsquo;esprit des lois, </em>t. 1, Flammarion, 1993, p.486.</span></p></div> <div id="ftn24" style="mso-element: footnote;"><p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;"><a name="_ftn24" href="#_ftnref24"><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference">[24]</span></span></a> <em style="mso-bidi-font-style: normal;">Ibid.</em> v. en ce sens le chap. III&nbsp;: <em style="mso-bidi-font-style: normal;">Ce que c&rsquo;est que la libert&eacute;</em>.</span></p></div> <div id="ftn25" style="mso-element: footnote;"><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;"><a name="_ftn25" href="#_ftnref25"><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference">[25]</span></span></a> J. CHEVALLIER, &laquo;&nbsp;L&rsquo;Etat de droit&nbsp;&raquo;, <em>RDP</em>, vol. 1, 1988, pp. 364 et s.</span></p></div> <div id="ftn26" style="mso-element: footnote;"><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;"><a name="_ftn26" href="#_ftnref26"><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference">[26]</span></span></a> Se reporter &agrave; l&rsquo;id&eacute;e de droits subjectifs ou &laquo;&nbsp;parcelles de libert&eacute;&nbsp;&raquo; DOCKES, E., <em>Valeurs de la d&eacute;mocratie. Huit notions fondamentales</em>. <em style="mso-bidi-font-style: normal;">Op cit.</em>, pp. 8 et s.</span></p></div> <div id="ftn27" style="mso-element: footnote;"><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;"><a name="_ftn27" href="#_ftnref27"><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference">[27]</span></span></a> Cet &eacute;change d&rsquo;int&eacute;r&ecirc;ts constitue une forme de contrat social, th&eacute;oris&eacute; par Rousseau, il explicite que &laquo;&nbsp;t<span class="citation">rouver une forme d&rsquo;association [a pour but de] d&eacute;fende et prot&egrave;ge[r] de toute la force commune la personne et les biens de chaque associ&eacute;</span>&nbsp;&raquo; in J.-J. ROUSSEAU, <em>Du contrat social</em>. <em style="mso-bidi-font-style: normal;">Op. cit.,</em> p. 27.</span></p></div> <div id="ftn28" style="mso-element: footnote;"><p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;"><a name="_ftn28" href="#_ftnref28"><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference">[28]</span></span></a> J. CHEVALLIER,<em> L&rsquo;Etat de droit,</em> <em>Op. cit.</em>, p.91.&nbsp;</span></p></div> <div id="ftn29" style="mso-element: footnote;"><p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;"><a name="_ftn29" href="#_ftnref29"><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference">[29]</span></span></a> <em style="mso-bidi-font-style: normal;">Ibid.</em> p.93.</span></p></div> <div id="ftn30" style="mso-element: footnote;"><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;"><a name="_ftn30" href="#_ftnref30"><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference">[30]</span></span></a> J. CHEVALLIER, &laquo;&nbsp;La r&eacute;surgence du th&egrave;me de la solidarit&eacute;&nbsp;&raquo;, in <em>La solidarit&eacute;: un sentiment R&eacute;publicain?</em>, Amiens: Presses universitaires de France, 1992, p. 113.</span></p></div> <div id="ftn31" style="mso-element: footnote;"><p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;"><a name="_ftn31" href="#_ftnref31"><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference">[31]</span></span></a> &laquo;&nbsp;[&hellip;] par la mise en &oelig;uvre de la solidarit&eacute;, la R&eacute;publique se met au service du progr&egrave;s de la soci&eacute;t&eacute; et l&rsquo;Etat retrouve par la sa mission&nbsp;&raquo; J. DONZELOT, <em style="mso-bidi-font-style: normal;">L&rsquo;invention du social</em>, Fayard, 1984, cit&eacute; in <em style="mso-bidi-font-style: normal;">Ibid.</em></span></p></div> <div id="ftn32" style="mso-element: footnote;"><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;"><a name="_ftn32" href="#_ftnref32"><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference">[32]</span></span></a> L. VON STEIN, <em>Movimientos Sociales y Monarqu&iacute;a</em>. Madrid: Instituto de Estudios Pol&iacute;ticos, 1981, p. 342.</span></p></div> <div id="ftn33" style="mso-element: footnote;"><p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;"><a name="_ftn33" href="#_ftnref33"><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference">[33]</span></span></a> Selon ses fondements premiers, l&rsquo;Etat serait oblig&eacute; de faire primer tout d&rsquo;abord le respect de la propri&eacute;t&eacute; priv&eacute;e, or il assumerait dans un second temps les demandes de la classe d&eacute;poss&eacute;d&eacute;e, c&rsquo;est &agrave; partir de ces fonctions &laquo;&nbsp;doubl&eacute;es&nbsp;&raquo; de l&rsquo;Etat que nait v&eacute;ritablement l&rsquo;Etat de droit social. V. <em style="mso-bidi-font-style: normal;">Ibid.,</em> p. 344.</span></p></div> <div id="ftn34" style="mso-element: footnote;"><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;"><a name="_ftn34" href="#_ftnref34"><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference">[34]</span></span></a> G. LESCUYER, <em>Histoire des id&eacute;es politiques</em>, 14<sup>e</sup> &eacute;d. Paris: Dalloz, 2001, p. 611.</span></p></div> <div id="ftn35" style="mso-element: footnote;"><p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;"><a name="_ftn35" href="#_ftnref35"><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference">[35]</span></span></a> <em style="mso-bidi-font-style: normal;">Ibid.</em></span></p></div> <div id="ftn36" style="mso-element: footnote;"><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;"><a name="_ftn36" href="#_ftnref36"><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference">[36]</span></span></a> J.-J. SUEUR, &laquo;&nbsp;R&eacute;g&eacute;n&eacute;ration des droits de l&rsquo;homme et/ou cons&eacute;cration de droits nouveaux?&nbsp;&raquo;, in <em>Le Pr&eacute;ambule de la Constitution de 1946, Antinomies juridiques et contradictions politiques</em>, Amiens: Presses universitaires de France, 1996, p. 143.</span></p></div> <div id="ftn37" style="mso-element: footnote;"><p class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;"><a name="_ftn37" href="#_ftnref37"><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference">[37]</span></span></a> C&rsquo;est-&agrave;-dire d&rsquo;un droit impersonnel et &eacute;tabli de fa&ccedil;on stable de mani&egrave;re &agrave; garantir l&rsquo;existence d&rsquo;une s&eacute;curit&eacute; juridique. </span></p></div> <div id="ftn38" style="mso-element: footnote;"><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;"><a name="_ftn38" href="#_ftnref38"><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference">[38]</span></span></a> D. LOCHAK, <em>Les droits de l&rsquo;Homme</em>. Paris: La D&eacute;couverte, 2009, p. 103 et s.</span></p></div> <div id="ftn39" style="mso-element: footnote;"><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small; font-family: book antiqua,palatino;"><a name="_ftn39" href="#_ftnref39"><span class="MsoFootnoteReference"><span class="MsoFootnoteReference">[39]</span></span></a> &laquo;&nbsp;<span style="color: #333333;">L&rsquo;intervention de l&rsquo;Etat est justifi&eacute;e non pas seulement pour satisfaire les droits sociaux mais aussi pour favoriser les droits-libert&eacute;s dans la mesure o&ugrave; la s&eacute;curit&eacute; mat&eacute;rielle de chacun, offerte par les droits sociaux, est une condition de leur exercice par tous&nbsp;&raquo; D. </span>ROUSSEAU, D., &laquo;&nbsp;L&rsquo;Etat de droit est-il un Etat de valeurs particulieres?&nbsp;&raquo;, <em style="mso-bidi-font-style: normal;">M&eacute;langes Pactet,</em> <em>L&rsquo;esprit des institutions, L&rsquo;&eacute;quilibre des pouvoirs</em>, 2003.</span></p></div></div>]]></description><pubDate>Tue, 22 Oct 2013 21:52:00 +0000</pubDate></item><item><title>El desarrollo del Estado social como garantia para la seguridad ciudadana</title><link>https://gonzalezcarlos.blogia.com/2013/072302-el-desarrollo-del-estado-social-como-garantia-para-la-seguridad-ciudadana.php</link><guid isPermaLink="true">https://gonzalezcarlos.blogia.com/2013/072302-el-desarrollo-del-estado-social-como-garantia-para-la-seguridad-ciudadana.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="margin-top: 0cm; margin-right: -3.65pt; margin-bottom: .0001pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 14.2pt; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">El tema tambi&eacute;n podr&iacute;a llamarse &iquest;C&oacute;mo<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>la inseguridad social es<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>un factor de la inseguridad ciudadana? Y en consecuencia podr&iacute;a llamarse adicionalmente &iquest;C&oacute;mo la seguridad social es la garant&iacute;a a la seguridad civil de los individuos en una sociedad?</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-top: 0cm; margin-right: -3.65pt; margin-bottom: .0001pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 14.2pt; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">&nbsp;</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-top: 0cm; margin-right: -3.65pt; margin-bottom: .0001pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 14.2pt; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">Con dicha tem&aacute;tica abarcar&iacute;amos a la ciencia jur&iacute;dica por cuanto ser&iacute;a cuesti&oacute;n de analizar a los ejes fundamentales del &ldquo;contrato social&rdquo; de Rousseau, pero el tema tambi&eacute;n se extender&iacute;a hacia los bordes de la sociolog&iacute;a jur&iacute;dica puesto que se explorar&iacute;an los comportamientos de la sociedad frente a los diferentes tipos de inseguridad.</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-top: 0cm; margin-right: -3.65pt; margin-bottom: .0001pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 14.2pt; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">&nbsp;</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-top: 0cm; margin-right: -3.65pt; margin-bottom: .0001pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 14.2pt; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">Pero antes que nada, exploremos lo que significa la <strong style="mso-bidi-font-weight: normal;">inseguridad</strong> puesto que este es el concepto central de nuestra reflexi&oacute;n. De manera simple, la inseguridad consiste en la no-certitud sobre un acontecimiento que provoca un sentimiento de temor sobre el futuro. Esta incertitud es, en realidad, una constante a todo hecho social, puesto que existe inexorablemente un riesgo permanente de que un hecho se produzca o no se produzca. Por ejemplo, el riesgo de morir est&aacute; presente siempre que estemos vivos, ya sea que estemos transitando por un barrio con alta criminalidad a las 2 de la madrugada o que nos encontremos solos en el lugar m&aacute;s tranquilo del mundo. En consecuencia, los mecanismos de seguridad existentes, no son m&aacute;s que paliativos que <em style="mso-bidi-font-style: normal;">in fine</em> garantizan solo una seguridad parcial, mas o menos importante, pero jam&aacute;s definitiva y nunca capaz de asegurar al individuo con respecto a todos los riesgos posibles.</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-top: 0cm; margin-right: -3.65pt; margin-bottom: .0001pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 14.2pt; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">&nbsp;</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-top: 0cm; margin-right: -3.65pt; margin-bottom: .0001pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 14.2pt; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">En consecuencia el riesgo siempre existe, pero es grande cuando la inseguridad es grande, y el riesgo es menor la cuando la seguridad es grande. Por ejemplo, el riesgo de inseguridad civil (delincuencia y criminalidad) es aparentemente elevado en un Estado sin ley ni polic&iacute;a, y en contraparte el riesgo de seguridad civil es aparentemente reducido si nos encontramos en un Estado con leyes penales fuertes y un poder de polic&iacute;a elevado.</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-top: 0cm; margin-right: -3.65pt; margin-bottom: .0001pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 14.2pt; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">&nbsp;</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-top: 0cm; margin-right: -3.65pt; margin-bottom: .0001pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 14.2pt; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">El garante de dicha seguridad y de la certidumbre no es el individuo o tambi&eacute;n llamado particular, sino mas bien el Estado. Quien con la existencia de un sistema normativo, que es el resultado de la reuni&oacute;n de voluntades de todos los miembros de la sociedad, decide llevar a cabo esta misi&oacute;n de seguridad en el nombre de todos y para todos. Esta reuni&oacute;n de voluntades significan un pacto que no es escrito sino que m&aacute;s bien es t&aacute;cito entre todos los miembros de la sociedad y que J.-J. Rousseau llama el <strong style="mso-bidi-font-weight: normal;">&ldquo;contrato social&rdquo;. </strong>Dicho contrato corresponde de hecho a la renuncia de cada individuo a su estado natural (donde primaba la ley del m&aacute;s fuerte) para acceder a la vida en sociedad, que conlleva a la limitaci&oacute;n de muchas de las libertades naturales del individuo por cuanto ahora este ultimo debe de respetar una serie de normas o leyes.</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-top: 0cm; margin-right: -3.65pt; margin-bottom: .0001pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 14.2pt; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">&nbsp;</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-top: 0cm; margin-right: -3.65pt; margin-bottom: .0001pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 14.2pt; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">Es decir que para que el contrato social pueda llevarse a cabo, Rousseau recuerda que es indispensable que cada individuo renuncie a su libertad de hacerlo todo, en contraparte de la cual recibe una parcela de libertades restringidas que &eacute;l puede ejercer a su gusto, y recibe tambi&eacute;n una protecci&oacute;n de parte de la sociedad, es decir la seguridad de su integridad y de sus bienes. </span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-top: 0cm; margin-right: -3.65pt; margin-bottom: .0001pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 14.2pt; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">&nbsp;</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-top: 0cm; margin-right: -3.65pt; margin-bottom: .0001pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 14.2pt; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">La teor&iacute;a del contrato social funda entonces las principales misiones del Estado moderno defini&eacute;ndolo como garante de las libertades y de la seguridad de los individuos. No obstante, la &uacute;nica misi&oacute;n del Estado no puede restringirse a garantizar la seguridad civil de los miembros de la sociedad (por la acci&oacute;n penal o represiva). En efecto, la seguridad es un concepto m&aacute;s amplio que no concierne &uacute;nicamente a la seguridad de tipo policial puesto que el riesgo (concepto por el cual iniciamos esta reflexi&oacute;n) no consiste &uacute;nicamente en la posibilidad de un <strong style="mso-bidi-font-weight: normal;">atentado contra los bienes y las personas</strong> (lo cual es relativo al riesgo civil), sino que el riesgo puede consistir tambi&eacute;n en una posibilidad de <strong style="mso-bidi-font-weight: normal;">disminuci&oacute;n o ausencia de medios materiales para subsistir </strong>(lo cual corresponde al riego social). En consecuencia, la imagen de seguridad tambi&eacute;n es constitutiva de la garant&iacute;a social, es decir de la garant&iacute;a que el individuo dispondr&aacute; de un m&iacute;nimo de bienes capaces de permitirle existir dignamente.</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-top: 0cm; margin-right: -3.65pt; margin-bottom: .0001pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 14.2pt; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">&nbsp;</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-top: 0cm; margin-right: -3.65pt; margin-bottom: .0001pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 14.2pt; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">Por ende cuando el Estado garantiza &uacute;nicamente la seguridad ciudadana, solo se acerca al aspecto civil del problema, asegurando parcialmente el respeto de los bienes y de las libertades de los individuos, seg&uacute;n los fundamentos de la filosof&iacute;a liberal. Es decir actuando solo en favor de las libertades p&uacute;blicas, sin interesarse en la buena o mala condici&oacute;n material de vida de los miembros de la sociedad. Dicho en otras palabras, el Estado se abstendr&iacute;a de actuar mientras que los individuos no violen las libertades de otros individuos, y solo cuando una violaci&oacute;n de este tipo intervendr&iacute;a el Estado actuaria en beneficio de la seguridad ciudadana. &iquest;Pero qu&eacute; sucede cuando el individuo que no tiene o tiene pocos medios materiales para subsistir dignamente se encuentra en la obligaci&oacute;n/necesidad de quebrar el contrato social (las normas) y se sirve del bien de otro individuo para procurarse lo que le es necesario para vivir?</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-top: 0cm; margin-right: -3.65pt; margin-bottom: .0001pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 14.2pt; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">No cabe la menor duda que todo comportamiento que quiebra las normas de la sociedad pone el peligro a la existencia del contrato social, aunque este comportamiento atentatorio est&eacute; motivado por la pobreza o por la necesidad material. Sin embargo cuando esta necesidad es determinante para la vida del individuo o para el mantenimiento de su dignidad, &iquest;se debe defender a todo precio la seguridad de los bienes o se debe disculpar al individuo vulnerable por el estado de inseguridad social en el que se encuentra?</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-top: 0cm; margin-right: -3.65pt; margin-bottom: .0001pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 14.2pt; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">Por supuesto que no pensamos que se deba asociar al hurto o a la delincuencia con la pobreza, puesto que todos los pobres no quiebran el contrato social y todos los pobres delinquen. Creer que la pobreza y delincuencia son el fruto de una simple causa-efecto es muy simplista y contribuye a la estigmatizaci&oacute;n del pobre confiri&eacute;ndole el rol de personaje potencialmente peligroso para la sociedad.</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-top: 0cm; margin-right: -3.65pt; margin-bottom: .0001pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 14.2pt; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">No obstante, si esta primera afirmaci&oacute;n es prudente, tambi&eacute;n es prudente concebir a la ciudadan&iacute;a y a las misiones del Estado para con los individuos, como un conjunto de derechos civiles y sociales indisociables. Es decir como un conjunto de prerrogativas que reconozcan un marco asegurador para el ejercicio de las libertades individuales, y que reconozca tambi&eacute;n el derecho a los medios indispensablemente necesarios para ejercer esta ciudadan&iacute;a. En otros t&eacute;rminos, el reconocimiento de los derechos del ciudadano no puede limitarse a una simple proclamaci&oacute;n de derechos, pero debe de encontrar una efectividad gracias a la puesta a disposici&oacute;n (del Estado hacia su poblaci&oacute;n) de utensilios necesarios para la asimilaci&oacute;n de la funci&oacute;n de ciudadano.</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-top: 0cm; margin-right: -3.65pt; margin-bottom: .0001pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 14.2pt; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">As&iacute; por ejemplo, si un Estado proclama la libertad de asociaci&oacute;n o el derecho al voto a pesar de que sus ciudadanos padezcan una hambruna que los desinterese de los asuntos pol&iacute;ticos y vivan en un contexto de ignorancia tal que no puedan entender sus derechos, entonces dichos derechos-libertades proclamados por el Estado solo serian figurativos puesto que existen pero nadie podr&aacute; hacerlos valer correctamente, lo que conlleva a que estos derechos sean considerados como inefectivos.</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-top: 0cm; margin-right: -3.65pt; margin-bottom: .0001pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 14.2pt; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">Siempre en este ejemplo, no ser&iacute;a il&oacute;gico afirmar que los ciudadanos necesitar&iacute;an de una educaci&oacute;n de calidad con el fin de aprender a leer sus derechos, a comprenderlos y a criticarlos para hacerlos progresar. Peor a&uacute;n, los ciudadanos materialmente vulnerables a los cuales se les garantizan una serie de libertades por sendos textos constitucionales y tratados internacionales, no podr&iacute;an ejercer sus libertades si su inter&eacute;s consiste en luchar de manera permanente para subsistir. En ese caso, las consideraciones pol&iacute;ticas o civiles no serian m&aacute;s que secundarias frente al inter&eacute;s individual focalizado en sobrevivir. Es necesario entonces que los ciudadanos puedan disponer de un m&iacute;nimo de garant&iacute;as sociales para pretender que pueden ejercer sus derechos-libertades. O dicho de otro modo: <strong style="mso-bidi-font-weight: normal;">la efectividad de los derechos civiles y pol&iacute;ticos depender&iacute;a de las condiciones de existencia digna de los individuos</strong>. Es decir que los derechos sociales serian una condici&oacute;n de garant&iacute;a de los derechos civiles y vice-versa, lo cual demuestra la necesidad de aliar a las concepciones de Estado liberal y Estado social.</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-top: 0cm; margin-right: -3.65pt; margin-bottom: .0001pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 14.2pt; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">&nbsp;</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-top: 0cm; margin-right: -3.65pt; margin-bottom: .0001pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 14.2pt; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">Sin embargo, los conceptos que fundamentan a los derechos humanos han sido pensados desde una concepci&oacute;n liberal que sobre-eleva &uacute;nicamente a los derechos civiles y pol&iacute;ticos, dejando de lado toda intervenci&oacute;n del Estado destinada a equilibrar a las relaciones entre los individuos. El concepto de igualdad por ejemplo, constituye para el Estado liberal una caracter&iacute;stica de la igualdad en derechos afirmada al momento de la Revoluci&oacute;n francesa contra los privilegios de la nobleza y el clero. En ning&uacute;n caso, la igualdad pensada desde la Revoluci&oacute;n francesa significa igualdad material entre los individuos, y <em style="mso-bidi-font-style: normal;">a fortiori</em> no se trata tampoco de otorgar al Estado una funci&oacute;n de regulador de la econom&iacute;a con la finalidad de brindar condiciones materiales equitativas entre los miembros de la sociedad. Nadie discute sobre el hecho que los diversos movimientos pol&iacute;ticos contra las monarqu&iacute;as resaltan la importancia de la libertad para la realizaci&oacute;n personal del individuo (puesto que este no ser&aacute; nunca m&aacute;s sometido arbitrariamente), pero esta evoluci&oacute;n se contrasta en esta misma &eacute;poca con una inacci&oacute;n de los revolucionarios para garantizar los derechos sociales de los ciudadanos. Diversas plumas de la historia pol&iacute;tica recalcaran en ese sentido que el eje social constituy&oacute; una de los fracasos de la Revoluci&oacute;n francesa, que desarrollo solo la garant&iacute;a de la seguridad civil de los individuos, sin desarrollar los mecanismos de seguridad social en favor de esos mismos individuos. En otros t&eacute;rminos, con la Revoluci&oacute;n francesa adviene una misi&oacute;n para el Estado que consiste en proteger el progreso individual gracias a la concesi&oacute;n de libertades p&uacute;blicas, pero la Revoluci&oacute;n no act&uacute;a e invisibilisa a los individuos que, a pesar de la existencia de esta libertad declarativa, no llegan a obtener los bienes materiales elementales a la vida digna, cuando todo parece indicar que esos bienes elementales constituyen una condici&oacute;n fundamental para reclamar y aprovechar de las libertades que el Estado otorga.</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-top: 0cm; margin-right: -3.65pt; margin-bottom: .0001pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 14.2pt; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">&nbsp;</span></p> <p><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">Cien a&ntilde;os despu&eacute;s de la Revoluci&oacute;n francesa, los desarrollos epistemol&oacute;gicos de la noci&oacute;n de fraternidad y de solidaridad del jurista franc&eacute;s L&eacute;on Bourgeois trataron de subrayar a los liberales sobre la importancia y la legitimidad de los mecanismos de garant&iacute;a social para llevar a cabo a los derechos humanos. As&iacute; entre 1850 y 1950 Francia afrontar&aacute; al pauperismo con un sistema de seguridad social (evoluci&oacute;n expresada en an&aacute;lisis y la obra de Henri Hatzfeld) abriendo la puerta de esta forma a la teor&iacute;a jur&iacute;dica de los derechos sociales. Es decir ya no como paliativos espor&aacute;dicos fruto de la buena voluntad caritativa, sino m&aacute;s bien de un sistema realmente asegurador con mecanismos de exigibilidad cuando las personas se encuentran en un estado de vulnerabilidad material. Estas nuevas teor&iacute;as del derecho ser&aacute;n impulsadas entre otros por una dupla de rusos franc&oacute;filos, primero Boris Mirkine-Guetz&eacute;vitch, quien estudioo la importancia de los derechos sociales en el constitucionalismo (como eje central para definir las prioridades y principios de cada Estado), luego Georges Gurvitch quien presento en 1946 una Declaraci&oacute;n de los derechos sociales, que constituye un catalogo anal&iacute;tico y critico de los derechos sociales, complementando as&iacute; a las libertades p&uacute;blicas que existen desde la Declaraci&oacute;n de los Derechos del Hombre y del Ciudadano (DDHC) de 1789. <br /></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-top: 0cm; margin-right: -3.65pt; margin-bottom: .0001pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 14.2pt; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">No obstante, esta complementariedad netamente conceptual entre la teor&iacute;a del derecho liberal y la teor&iacute;a del derecho social solo ser&aacute; puesta en efectividad hasta el desarrollo de pol&iacute;ticas sociales, fruto de cambios constitucionales inclusivos de derechos sociales claros y espec&iacute;ficos en las Cartas magnas de los distintos Estados. Es decir en Alemania, desde 1919 con la Constituci&oacute;n de Weimar, en M&eacute;xico desde 1917 con la Constituci&oacute;n de Quetaro, o en Francia en 1946 con la Constituci&oacute;n de la IV Republica. La particularidad de cada una de ellas consiste en el hecho que todas declaran la importancia de los derechos sociales reconociendo la existencia y el rol activo del Estado para la activaci&oacute;n de ciertos derechos sociales (es el caso del sistema de salud por ejemplo), pero al mismo tiempo todas estas Constituciones aseguran a los individuos el respecto m&aacute;s amplio posible de sus libertades.</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-top: 0cm; margin-right: -3.65pt; margin-bottom: .0001pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 14.2pt; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">Como ya hemos expresado anteriormente estas simbiosis constitucionales entre los principios del Estado liberal y del Estado social parecen necesarias por cuanto la correcta realizaci&oacute;n de la primera depende enteramente de la realizaci&oacute;n de la segunda, lo cual nos lleva a creer que el respecto de los derechos humanos en su globalidad se garantiza no solamente por la v&iacute;a de la seguridad civil sino tambi&eacute;n de mecanismos de seguridad social. En ese sentido, la seguridad social ser&iacute;a una garant&iacute;a de la seguridad civil de todos, lo cual nos lleva a creer que es uno de los fundamentos del contrato social. En las siguientes l&iacute;neas, observaremos en ese sentido que la seguridad social constituye una garant&iacute;a para la existencia de la seguridad civil de todos, es decir una de las garant&iacute;as para la subsistencia del contrato social. Por esta raz&oacute;n, observaremos primero, que un Estado socialmente injusto pone en peligro al contrato social, lo cual provoca la inseguridad social (punto I). Luego veremos que las pol&iacute;ticas sociales vehiculan una estabilidad en beneficio de la seguridad civil (punto II).</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-top: 0cm; margin-right: -3.65pt; margin-bottom: .0001pt; margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 14.2pt; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">&nbsp;</span></p> <p class="MsoListParagraph" style="margin-top: 0cm; margin-right: 0cm; margin-bottom: .0001pt; margin-left: 54.0pt; mso-add-space: auto; text-indent: -36.0pt; line-height: 110%; mso-list: l0 level1 lfo1;"><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;"><span style="mso-list: Ignore;">I-<span style="font: 7.0pt;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span></span></strong><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">Un Estado socialmente injusto como factor de peligro para el contrato social </span></strong><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">&nbsp;</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; text-indent: 14.2pt; line-height: 110%;"><span style="font-size: 12.0pt; line-height: 110%;">Un Estado que no concede una organizaci&oacute;n capaz de distribuir la riqueza para eliminar las disparidades sociales, y que por su inacci&oacute;n en el tiempo permite el aumento de los desequilibrios sociales, corre el riesgo de ver convivir a grupos sociales materialmente dispares en cuanto a su poder material. Por supuesto que ello es el fruto de su dependencia para con los medios de subsistencia elementales (como por ejemplo la dependencia del pobre hacia la empresa privada quien es la propiedad de quien posee m&aacute;s). En un contexto de este tipo, ser&aacute; evidente deducir que el contrato social y las libertades individuales habr&aacute;n beneficiado m&aacute;s, y de forma excesiva, a un solo grupo social, lo que podr&iacute;a tener dos consecuencias. Por un lado, que los grupos de individuos menos favorecidos se vean tentados de reclamar y obtener directamente lo que necesitan violando la ley y transgrediendo las reglas de contrato social. Y por otro lado, que los individuos deslegitimen el contrato social inherente al Estado, a tal punto que querr&aacute;n revertir las l&oacute;gicas actuales para remplazarlas por otras l&oacute;gicas que consideran como m&aacute;s justas.</span></p> <p><span style="font-size: 12.0pt;">En el primer caso se hablar&iacute;a de una forma de exigibilidad directa de derechos sociales, es decir que el individuo constatando la inexistencia de un producto vital y de la ausencia de mecanismos jur&iacute;dicos para procur&aacute;rselo, se auto-atribuye el derecho o la capacidad de actuar directamente procur&aacute;ndose lo que le es necesario. Esto se puede producir por ejemplo en el caso de un individuo que no dispone de ning&uacute;n medio econ&oacute;mico para alimentarse y que roba comida con esa finalidad, transgrediendo as&iacute; el contrato social y tomando &ldquo;por la fuerza&rdquo; lo que es la propiedad de otro. En este caso, seg&uacute;n los principios del contrato social, el Estado debe de garantizar la seguridad de los bienes a los individuos que poseen la propiedad de los bienes. Por ello el Estado est&aacute; facultado a reprimir los actos contra la propiedad por la v&iacute;a de su ley penal, sin necesariamente tomar en cuenta el m&oacute;vil que llevo al acto il&iacute;cito de violaci&oacute;n del derecho de propiedad. <br /></span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; text-indent: 14.2pt; line-height: normal;"><span style="font-size: 12.0pt;">Sin embargo el ejemplo de Francia es emblem&aacute;tico (aunque no es el &uacute;nico) en cuanto a la flexibilidad del contrato social, por cuanto en este pa&iacute;s se ha renunciado a reprimir penalmente los &ldquo;robos alimentarios&rdquo; desde una jurisprudencia de 1956 que disculpa a la persona cuando esta act&uacute;a a causa de un &ldquo;estado de necesidad&rdquo;. Es decir que a pesar de que en ese pa&iacute;s no exista un derecho a la alimentaci&oacute;n claramente reconocido, no se impide penalmente la auto-satisfacci&oacute;n de la alimentaci&oacute;n en el caso que &ldquo;su acto sea necesario a la salvaguarda de la persona [&hellip;] frente a un peligro actual o inminente&rdquo;. Esto conlleva a una suerte de flexibilidad del sistema penal-represivo en donde lo que aparentemente es robo y es violaci&oacute;n de la ley y del contrato social, pasa a ser disculpado por el imperativo social que la acci&oacute;n de exigibilidad directa cobija. Tan importante es esta flexibilidad que desde 1994, esta jurisprudencia se ha cristalizado en una norma penal que prev&eacute; una excepci&oacute;n a la seguridad civil de la propiedad, elemento fundamental del contrato social, en beneficio de un imperativo de car&aacute;cter social. La raz&oacute;n de esta flexibilidad de las normas que garantizan el contrato social aparecen claramente: salvaguardar la vida del Ser humano quien debe de alimentarse, prima sobre toda l&oacute;gica de seguridad civil. En ese sentido, el Estado no se obliga ya a garantizar &uacute;nicamente la seguridad de la propiedad de los bienes de las personas, sino que tambi&eacute;n impide, por todos los medios posibles, que los individuos no mueran. Porque de que servir&iacute;a una sociedad enmarcada por un contrato social, si los individuos que la componen sufren de la inflexibilidad del contrato a tal punto que mueren&hellip; parad&oacute;jicamente el contrato no tendr&iacute;a ya sentido si en lugar de proteger la vida de las personas, sirve para atentar contra la vida de los miembros que componen al contrato.</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; text-indent: 14.2pt; line-height: normal;"><span style="font-size: 12.0pt;">En segundo lugar, siempre en el caso de una sociedad presa de los desequilibrios sociales, es posible que los individuos, por sus acciones, deslegitimen al contrato social inherente al Estado, a tal punto que se quieran revertir las l&oacute;gicas vigentes para remplazarlas por otras l&oacute;gicas que las mayor&iacute;as estimen m&aacute;s justas. Por ejemplo, en el caso de la ocupaci&oacute;n ilegal de la propiedad privada cuando se carece de lugares dignos donde pasar un crudo invierno. En ese caso si la acci&oacute;n es masiva, se busca revertir la norma por una acci&oacute;n pol&iacute;tica directa y quebrarla por la sistematizaci&oacute;n de su violaci&oacute;n. En otras palabras, el pueblo demuestra la l&oacute;gica absurda de la ley. </span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; text-indent: 14.2pt; line-height: normal;"><span style="font-size: 12.0pt;">Pero cuidado, esto no quiere decir que los delincuentes sean h&eacute;roes, y que a cada acci&oacute;n ilegal estos intenten de cambiar al Estado por un sistema mejor. Hay que diferenciar aqu&iacute; al simple delincuente quien es &uacute;nicamente un incivil individualista y por ende un incivil para todo tipo de sistema, del militante delincuente quien es ciertamente el incivil de un sistema (que considera injusto) pero que probablemente busca la civilidad en otro sistema (que &eacute;l y su grupo consideran como justo). Por esta raz&oacute;n el simple delincuente solo viola le ley para su propio peculio y sin pretender ning&uacute;n cambio social, en cambio el militante que delinque utiliza probablemente esta acci&oacute;n para abrir el camino hacia el empoderamiento y la satisfacci&oacute;n en derechos sociales de todos los miembros de la sociedad.</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; text-indent: 14.2pt; line-height: normal;"><span style="font-size: 12.0pt;">En cualquier caso esto no impide que todas estas dos acciones (delincuencial individualista y delincuencial militante) sean factores de inseguridad civil puesto que a partir de la generalizaci&oacute;n de dichas acciones se crea un sentimiento colectivo de incertidumbre con respecto al futuro. Adem&aacute;s de ello, las dos acciones tienen a romper, cada una seg&uacute;n un motivo distinto, con el contrato social. En el caso del delincuente individualista se quiebra el contrato sin proponer nada a cambio pero se alude facilidad/ignorancia/necesidad (aunque esto raramente se puede probar fehacientemente); en el caso del delincuente militante se quiebra el contrato para demostrar que puede existir otro contrato fundado en relaciones diferentes.</span></p><p class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; text-indent: 14.2pt; line-height: normal;"><span style="font-size: 12.0pt;"><br /></span></p><p class="MsoListParagraph" style="margin-top: 0cm; margin-right: 0cm; margin-bottom: .0001pt; margin-left: 54.0pt; mso-add-space: auto; text-align: justify; text-indent: -36.0pt; line-height: normal; mso-list: l0 level1 lfo1;"><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"><span style="font-size: 12.0pt;"><span style="mso-list: Ignore;">II-<span style="font: 7.0pt;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span></span></strong><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;"><span style="font-size: 12.0pt;">El Estado social como fuente de estabilidad para la seguridad civil</span></strong></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; text-indent: 14.2pt; line-height: normal;"><span style="font-size: 12.0pt;">Del mismo modo que ya lo hemos evocado l&iacute;neas arriba, un Estado su sociedad disponen de reglas comunes a todos que pretenden asegurar la seguridad sobre los bienes y sobre la integridad de los miembros de dicha sociedad. La meta de estas organizaciones consiste en mantener lazos sociales durables y pac&iacute;ficos entre los miembros que la componen. Sin embargo, para que el sociedad tenga inter&eacute;s para todos y que el sistema funcione, es determinante que m&aacute;s all&aacute; del aspecto declarativo de los derechos-libertades, el Estado desarrolle una cierta institucionalidad social con el fin de mantener un lazo con el individuo que compone la sociedad y que es miembro del contrato social. Por ejemplo, la educaci&oacute;n p&uacute;blica servir&iacute;a para formar al joven individuo sobre la consistencia del contrato social.</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; text-indent: 14.2pt; line-height: normal;"><span style="font-size: 12.0pt;">Sin ning&uacute;n &aacute;pice de duda, la educaci&oacute;n p&uacute;blica constituye el primero de los derechos sociales, primero no desde el punto de vista de una categorizaci&oacute;n en importancia de los derechos, sino m&aacute;s bien desde el punto de vista de su reconocimiento cronol&oacute;gico. Es en efecto el derecho social que m&aacute;s r&aacute;pido y m&aacute;s prematuramente se ha desarrollado en los Estados occidentales de Europa y Am&eacute;rica, a pesar de que los modelos liberales que all&iacute; han triunfado sean fundamentalmente contrarios al car&aacute;cter intervencionista y caro de un &ldquo;Estado profesor&rdquo; de sus ciudadanos. No obstante, el liberalismo no ha impedido a la educaci&oacute;n de prosperar, y es que este canal, por m&aacute;s caro e intervencionista que sea, constituye una oportunidad destinada a prevenir los riesgos de atentado contra el contrato social y por ende contra la seguridad civil de todos.</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; text-indent: 14.2pt; line-height: normal;"><span style="font-size: 12.0pt;">En efecto, es a trav&eacute;s de la educaci&oacute;n primaria y secundaria que opera un primer lazo oficial entre el futuro ciudadano y la sociedad, pero mas all&aacute; de esta simb&oacute;lica, la escuela constituye el motor de la socializaci&oacute;n del joven individuo, que se entiende como el proceso de integraci&oacute;n en el seno de la sociedad puesto que se le inculcan valores enmarcados dentro de los principios republicanos (la igualdad en derechos y no la injusticia de los privilegios; la solidaridad entre compa&ntilde;eros y no el ego&iacute;smo; el respeto hacia el otro y no la intolerancia; etc.). Concretamente se fortalece la educaci&oacute;n ciudadana del futuro ciudadano, es decir que se le hace respetuoso de las leyes, de los principios del Estado, etc. Con ello el sistema se asegura futuros individuos <em style="mso-bidi-font-style: normal;">grosso modo </em>favorables al sistema y a defensores de las normas, es decir a no-delincuentes, con lo cual se previene la inseguridad civil.</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; text-indent: 14.2pt; line-height: normal;"><span style="font-size: 12.0pt;">Todo ello, se lleva a cabo sobre todo de forma transversal seg&uacute;n el plan pedag&oacute;gico que maneje el plantel, la socializaci&oacute;n de las reglas que apliquen los maestros para resolver conflictos en el aula por ejemplo servir&aacute;n como modelo para los ni&ntilde;os. Pero este proceso tambi&eacute;n se lleva a cabo de forma m&aacute;s espec&iacute;fica en las materias estudiadas en la escuela como la educaci&oacute;n c&iacute;vica, la Historia, o m&aacute;s tarde la filosof&iacute;a.</span></p> <p class="MsoNormal" style="margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; text-indent: 14.2pt; line-height: normal;"><span style="font-size: 12.0pt;">Ciertamente la educaci&oacute;n puede ser el primer medio para crear un lazo social con el individuo con el fin de asegurar el respeto del contrato social y prevenir a la inseguridad civil. Pero otras pol&iacute;ticas sociales permiten tambi&eacute;n de proseguir con este trabajo que consiste a mantener el lazo social. Los apoyos econ&oacute;micos directos (o prestaciones sociales), o tambi&eacute;n llamados &ldquo;sueldos de tipo social&rdquo; constituyen un buen ejemplo en ese sentido, ya que permiten de demostrar al individuo que el Estado act&uacute;a para su protecci&oacute;n frente a los riesgos sociales, y que en consecuencia ser&iacute;a contraproducente actuar contra el Estado y contra el contrato social, cuando es gracias a las reglas de un contrato social solidario que el sistema ayuda al individuo cuando este se encuentra en un estado de vulnerabilidad por su precariedad econ&oacute;mica.</span></p>]]></description><pubDate>Tue, 23 Jul 2013 02:47:00 +0000</pubDate></item><item><title>Rios Montt vs. Guatemala: Por primera vez un Estado juzga a su ex-presidente por genocidio</title><link>https://gonzalezcarlos.blogia.com/2013/072301-rios-montt-vs-guatemala-por-primera-vez-un-estado-juzga-a-su-ex-presidente-por-genocidio.php</link><guid isPermaLink="true">https://gonzalezcarlos.blogia.com/2013/072301-rios-montt-vs-guatemala-por-primera-vez-un-estado-juzga-a-su-ex-presidente-por-genocidio.php</guid><description><![CDATA[<p><span style="font-size: small; font-family: times new roman,times; color: #333399;">Articulo original proveniente del diario <em>Le Monde</em> del <a href="http://www.lemonde.fr/ameriques/article/2013/03/21/proces-du-dictateur-montt-le-guatemala-pourrait-etre-pret-a-faire-justice_1851498_3222.html">21/03/13</a>, traducido del francés por Aurore Boure</span></p><p><span style="font-family: andale mono,times; font-size: medium;">El proceso por genocidio y crímenes contra la humanidad del ex dictador general Efraín Ríos Montt se abrió este martes 19 de marzo, en Guatemala.</span></p> <p><span style="font-family: andale mono,times; font-size: medium;">Se recordará el general es acusado de estar involucrado en el <strong>asesinato de más de 1 771 nativos de la tribu Maya del Ixil, entre 1982 y 1983</strong> en el Departamento de Quiché, epicentro de la guerra civil y más específicamente por haber cerrado los ojos sobre violaciones y numerosos actos de tortura que perpetró el ejército contra los insurgentes y la población indígena durante una ofensiva contrainsurgente.</span></p><p><em><span style="font-family: andale mono,times; font-size: medium;"><strong>ES UN PRECEDENTE HISTORICO</strong></span></em></p> <p><span style="font-family: andale mono,times; font-size: medium;">La guerra civil de la Guatemala 1960-1996 dio como resultado la macabra cifra de alrededor de 200 000 civiles muertos, en su mayoría de origen Maya, y 45.000 desaparecidos, en épocas cuando sucesivos gobiernos de derecha trataron de librar al país de una guerrilla que mantenía lazos con los comunistas. El período durante el cual Ríos Montt estuvo en el poder fue especialmente sangriento, aplicando una estrategia militar de <em>"tierra quemada"</em> explícitamente a la población indígena.</span></p> <p><span style="font-family: andale mono,times; font-size: medium;"><strong>Efrain Ríos Montt hoy de 86 años</strong>, bajo arresto domiciliario desde hace un año, será juzgado al mismo tiempo que José Mauricio Rodríguez, otro general, jefe de la inteligencia militar tras el golpe de estado de 1982. <em>"Esto es histórico</em>, dijo el procurador general Claudia Paz y Paz. "<em>No podemos</em> <em>dejar miles de muertes impunes () Es necesario</em><em> </em><em>hacer </em><em>justicia a las víctimas."</em><em> </em>A la apertura del juicio, las víctimas y defensores de los derechos humanos volcaron la efusion de su satisfaccion apludiendo. Quizas para algunos significaba ya un triunfo el hecho de verlo comparecer despues de anos de impunidad, para otros lo positivo se encuentre quizas en el precdente historico que sienta este caso para la justicia penal internacional. </span></p><p><span style="font-family: andale mono,times; font-size: medium;">Por su parte la Fiscalía anunció que dará a conocer cientos de testimonios, videos y documentos militares durante el juicio, por lo tanto esto podría durar varios meses.</span></p> <p><span style="font-family: andale mono,times; font-size: medium;"><em>"Esta es la primera vez en el mundo que un ex jefe de Estado aparece ante una corte nacional por genocidio"</em><em> </em>dijo el Alto Comisionado de los derechos humanos de las Naciones Unidas Navi Pillay. Protegido por su inmunidad parlamentaria, <strong>Ríos Montt habia escapado de la justicia durante más de treinta años</strong> antes de su salida del Parlamento en 2012. Aún así, sus abogados argumentaron que el ex dictador no tenía conocimiento de los abusos cometidos por los militares.</span></p> <p><em><span style="font-family: andale mono,times; font-size: medium;"><strong>"DIGA LO QUE DIGA, SE UTILIZARÁ CONTRA MÍ"</strong></span></em></p> <p><span style="font-family: andale mono,times; font-size: medium;">Este argumento "victimizante" fue rechazado por el juez Miguel Angel Galvez, quien recordó que el general Ríos Montt fue el líder de la fracción militar oficialista en el momento de los hechos. El juez también determinó que no se aplicó la Amnistía concedida por la reconciliación nacional de 1996 ya que la normativa de genocidio y delitos considera estos actos como imprescriptibles según el derecho internacional.</span></p> <p><span style="font-family: andale mono,times; font-size: medium;">Según el informe de la histórica Comisión de Verdad, publicada después de los acuerdos de paz de 1996, <strong><span style="text-decoration: underline;">el ejército y los grupos paramilitares son responsables de 93% de los actos de violencia</span></strong> cometidos durante la guerra civil. 83% de las víctimas pertenecían a las diferentes etnias mayas.</span></p> <p><span style="font-family: andale mono,times; font-size: medium;">El Sr. Ríos Montt se enfrenta al mismo tiempo a un segundo conjunto de cargos relacionados con la masacre de 201 campesinos en un pueblo en el Departamento de Petén, 600 km al norte de la capital, entre el 6 y el 08 de diciembre de 1982 lo cual podría derivar en otro juicio por genocidio.</span></p>]]></description><pubDate>Tue, 23 Jul 2013 02:41:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
