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Realidad y derechos humanos

Congresista Lourdes Alcorta

Loudes Alcorta y sus declaraciones pro fujimoristas

Loudes Alcorta y sus declaraciones pro fujimoristas

Para los que conocen la imagen del Perú fuera de sus fronteras, sabrán que nuestros Incas, nuestra comida y el Pisco son los más grandes embajadores del país. No obstante, lo anterior se nos recuerda también por ser un Estado donde se expone la miseria humana (debido al efecto Laura en América), un país que vivió la guerrilla sanguinaria y que tuvo a un dictador japonés de presidente en los noventa…

Sin embargo, hoy que tratamos de salir de la mala imagen que damos hacia el exterior, cuando todos los peruanos, adentro y afuera del territorio, trabajamos para dar una buena perspectiva sobre nuestra tierra, algunos osan destruir esa labor con torpes comentarios contrarios a la ética humanística.

Así, no contenta con proponer la pena de muerte para ciertos delitos comunes en 2006, la congresista de la Unidad Nacional por Lima, Señora Lourdes Alcorta, se ha permitido defender al genocida y dictador Alberto Kenya Fujimori Fujimori apelando al hecho de que no se puede juzgar al ex Presidente por cuestiones de derechos humanos ya que éste fue el único en defender al país del terrorismo:"A Fujimori lo puedes acusar de lo que te dé la gana, de lo que quieras, de sinverguenza, de incapaz, de que se mandó a mudar, de candidato al parlamento japonés. Pero fue el único que enfrentó al terrorismo acá en el Perú. Fue el único que puso la cara, fue el único que tomó una decisión política", dijo la congresista en una entrevista a una radio limeña retranscrita del diario peruano El Comercio del 25 de abril del 2008.

Lourdes Alcorta añade que éste es el argumento por el cual no se puede juzgar a Fujimori por violación de los derechos humanos. "Por cualquier cosa puedes acusar a Fujimori, pero por derechos humanos creo que no", dijo. "¿Sentarlo en el banquillo de los acusados por derechos humanos mientras que por otro lado se han indultado y liberado a terroristas?", acotó.

En ese sentido, ningún creyente en la democracia está de acuerdo con liberar a terroristas pero no por que nuestro incoherente sistema judicial lo haga, significa que debamos beneficiar a los genocidas y demás violadores de derechos humanos. Esto si se hiciera, por lógica elemental jurídica, dejaría la puerta abierta para que otros violadores de derechos fundamentales se amparen en sus logros políticos para evitar ser juzgados por sus crímenes. De éste modo, la congresista hubiera entonces estado de acuerdo en no juzgar a Pinochet porque provocó el milagro económico chileno, o no perseguir a Hitler por ser el único que condujo Alemania a la recuperación de su dignidad después de la Primera Guerra Mundial. No más señora congresista, no se puede justificar lo injustificable, porque con esos argumentos, los asesinos y pedófilos que usted deseaba mandar a la muerte también se hubieran podido escudar ya que siempre existe un argumento en derecho debajo del cual esconderse.

Por eso yo me pregunto, de que lado está “la congresista de la muerte”, del lado del respeto de la República civilizada, humanista que cree en la paz, o del lado de la dictadura, del miedo y de responder a la violencia con más violencia perpetuando el ciclo de muertes. Mi íntima convicción me dice, señora, que usted es una vergüenza para su partido, (que fuera de discrepancias políticas, es un partido de paz y de unidad), pero no solo eso, sino que usted provocará repugnancia a todos los defensores de derechos humanos y a los peruanos dañados por la violencia fujimorista, sin hablar de la vergüenza que nos provoca a todos los que laboramos por la imagen humanista del Perú.

Así, hay que entender que el terrorismo no es solo aquel que provoca el miedo con las bombas, pasamontañas y trapos rojos, el terrorista también es aquel que por todo medio sistemático causa un miedo profundo en la población, ya sea como lo hizo la dictadura fujimorista con sus grupos paramilitares y el control de la información, o también como lo hace usted con sus declaraciones en favor de la muerte, de los genocidios y de un dictador. Doy gracias por que al menos usted no tiene un cargo de dirigencia ejecutiva en el Estado, porque le aseguro señora que con su terrorismo oral usted ahuyentaría las inversiones extranjeras, la confianza en el país y las buenas notas obtenidas por las Organizaciones Internacionales y ONG que defienden el derecho a la vida.